El pasado miércoles 19 de septiembre, al mismo momento en que el “pequeño vándalo” del Elíseo, Alexandre Benalla, se sometía al control por parte del senado, el fiscal pedía una acusación particular en contra de 3 estudiantes de la universidad de Nanterre, entre ellos nuestro compañero Víctor, sindicalista de la UNEF y militante de Anticapitalisme et Révolution del NPA: ¡de 4 meses de prisión en libertad condicional a 6 meses de condena firme!

Sin embargo, he aquí la diferencia entre estos requerimientos y la realidad: carpetas vacías y un procedimiento plagado de irregularidades, como la defensa ya ha podido de ampliamente poner en valor. ¿Y son normales esas penas para ese único delito de los estudiantes? ¡Haberse atrevido a participar en una asamblea general en su facultad el pasado 9 de abril! El presidente de la universidad de Nanterre, Jean-François Ballaudé, había hecho entonces un llamamiento a los CRS (antidisturbios) para impedir el desarrollo de esta asamblea general.

Los estudiantes fueron secuestrados durante largo tiempo, luego golpeados mientras algunos estaban sentados, otros arrastrados por el suelo, aplastados y golpeados. Incluso se utilizaron gases lacrimógenos en la sala. Peor aún, muchos de ellos fueron heridos, uno de ellos grave. A esto se añade la detención de 7 estudiantes de los cuales 6 fueron puestos bajo custodia policial para que no opusieran ninguna resistencia. Esta decisión de la presidencia de facultad y la evacuación policial fueron condenadas por el conjunto de la comunidad universitaria y del movimiento social y político.

Esta acusación del fiscal muestra una vez más claramente cuál es la naturaleza de clase del estado y de la justicia. Mientras que los combatientes del Elíseo como Alexandre Benalla pueden pagarse sus residencias de lujo en Issy-les-Moulineaux, son decenas y decenas de trabajador@s, estudiantes, militantes y jóvenes que son arrastrados ante los tribunales, en comisión disciplinaria, en entrevista previa al despido…simplemente por haber querido levantar la cabeza frente a la explotación patronal.

Frente a este desencadenamiento de la represión en todos los sectores, ya es tiempo de construir una respuesta a la altura. La sentencia tendrá lugar el 17 de octubre. Una concentración de apoyo se desarrollará delante del TGI de Nanterre (179-191, avenida Juliot Curie), a partir de las 8h.

Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR exige el final de la persecución policial de l@s estudiantes y la absolución inmediata sin cargos para los 3 de Nanterre.
¡No a la represión estudiantil!