El 26 de mayo, en las elecciones municipales de Almería, se presentó una candidatura de unidad anticapitalista y de lucha denominada Almería Rebelde y en la que participamos Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR, PCPA y Nación Andaluza. Desde IZAR hemos valorado positivamente esta experiencia que no se restringirá al marco de la campaña electoral, sino que tiene visos de continuar en los próximos años para tratar temas que afectan al municipio de Almería. Desde el principio esta confluencia no se fijó un objetivo de entrada en las instituciones ni de consecución de un número determinado de votos, sino que ha sido, por parte de las 3 organizaciones, el de la conformación de un frente de unidad y lucha anticapitalista y la visualización del mismo como alternativa a otras organizaciones de izquierda cuyas propuestas están lejos de ser rupturistas.

La conformación de esta candidatura ha sido la culminación de un proceso de trabajo común de las diferentes organizaciones en otras plataformas como la plataforma antimilitarista OTAN NO, bases fuera o la plataforma BDS en defensa del pueblo palestino, así como especialmente en el útimo año en las concentraciones solidarias con el derecho a decidir en Catalunya y contra la represión del estado. Estas colaboraciones continuadas nos llevaron a determinar que, más allá de las diferencias que pueda haber entre organizaciones, hay muchos puntos en común que nos permiten trabajar conjuntamente y entre ellos están las cuestiones municipales.

Como organizaciones anticapitalistas y revolucionarias hemos conseguido consensuar un programa netamente de clase basado en la participación de l@s trabajador@s como actores centrales en la creación de la política municipal, la defensa y el avance en derechos para tod@s y la búsqueda de la igualdad real entre mujeres y hombres y la lucha contra toda discriminación, la creación de empleo público y de calidad, al lucha contra los desahucios y la remunicipalización de todos los servicios públicos. Debemos destacar también que una parte importante del programa ha girado en torno a la defensa del medio ambiente.

Durante la campaña, basada informar a toda la ciudad y sobre todo los barrios destinados a ser los protagonistas de nuestra política municipal, Almería Rebelde ha querido dejar clara su coherencia política más allá de pensar en el rédito electoral. Así, por ejemplo, la coalición declaró públicamente su oposición a la ocupación del espacio público por parte de la Iglesia Católica y las cofradías durante la Semana Santa, cuestión que las organizaciones que se denominan de izquierda transformadora ni se atreven a mencionar. En este mismo sentido, nos opusimos a la ocupación mercantilista de la calle en “La Noche en Blanco” en plena campaña electoral.

Para finalizar, creemos necesario realizar 2 reflexiones. Por un lado, es cierto que las organizaciones que conforman esta candidatura (además de compañer@s activistas independientes), proceden de tradiciones políticas muy diferentes y que incluso puede chocar a sus militancias la construcción de esta unidad en lo político. Sin embargo, desde el principio entendimos que esas diferencias estaban ahí, que no íbamos a negarlas, pero que las tradiciones históricas no iban a convertirse en un obstáculo para un trabajo común de carácter municipal.

El programa de Almería Rebelde, creado tras un amplio consenso, no es más que el reflejo de que es posible llegar a esos acuerdos, a que las organizaciones anticapitalistas pueden trabajar en estos marcos. Esto nos lleva a la siguiente reflexión: la experiencia de Almería no debe quedar restringida sólo a este municipio sino que debería ser el germen de otras confluencias en otras ciudades, no de carácter orgánico sino en el terreno de la lucha de clases, e incluso añadiendo a más organizaciones de clase. Creemos que hay mucha gente trabajadora que espera que se dé esta unidad también en lo electoral y, por ello, debemos trabajar para conseguirla.