nada de syrizaEl congreso de Syriza que se ha llevado a cabo la semana pasada es un congreso de ratificación de la política profundamente antipopular del gobierno Syriza-ANEL, de la liquidación de la riqueza pública, del golpe a las libertades sindicales, de la reducción de salarios y pensiones, de la alineación con las opciones imperialistas.

Las posiciones y la propuesta de Tsipras, el regreso de Koubelis (Izquierda Democrática, escisión por la derecha de Synaspismós), el carácter de “oposición” que se agota en la “sensibilidad social” de la aplicación de los memorándums y sobre todo el unánime apoyo a la política reaccionaria del gobierno son muestras características del profundo e irreversible deterioro, decadencia y crisis de este espacio político.

Esta marcha de Syriza no fue “de buenas a primeras” sino el resultado de una estrategia concreta. De la estrategia de “ni ruptura ni sumisión”, que inevitablemente se convirtió en una “sumisión sin condiciones” a los acreedores y a  la clase dominante de Grecia. En la lógica de la permanencia bajo el sacrificio que fuera en la eurozona y en la Unión Europea, que dio todas las armas al BCE y a la UE para imponer los memorándums. De la reivindicación de un “gobierno de izquierda” que daba todas las garantías de que actuaría en los marcos del imperialismo y de la “continuidad del estado” y que ha traído más policía antidisturbios golpeando a desemplead@s y pensionistas. De la lógica de un “desarrollo justo” con las multinacionales y las fuerzas del capital como palanca.

Hoy cada vez más en más amplios sectores de trabajador@s se fortalece la conciencia de que para derogar los memorándums es necesaria la ruptura con la burguesía, la desvinculación y la salida de la UE, la cancelación de toda la deuda, nacionalizaciones de los bancos y de todas las empresas que hoy se ponen en venta, bajo control obrero-popular y sin indemnización para los inversores. Que para abrir otro camino, el de un cuestionamiento radical de la única vía del capitalismo, requiere de otra izquierda en ruptura con el capital, la UE y el FMI, anticapitalista y subversiva.

En un proceso de ratificación de la política del gobierno Antarsya evidentemente no tendría posición. La tiene en las luchas comunes con las y los trabajador@s, la juventud y el pueblo, la gente que confió y votó a Syriza y lamentablemente no vio cumplidas sus esperanzas, con toda la gente combativa que se enfrenta desde el primer día a la política del gobierno por la defensa de los derechos del pueblo trabajador, por revertir los ataques, por la lucha contra los memorándums y la barbarie capitalista, la pobreza, la explotación, la represión, el racismo y las guerras.