El 9 de mayo es el día de la victoria antifascista de los pueblos, ya que al día de 1945 capituló la Alemania nazi, mientras que el Ejército Rojo soviético ya había vencido con la toma de Berlín. Es el día en que se demostró de forma clara que los pueblos pueden, con su lucha heroica, aplastar al monstruo nazi y fascista tanto antes como ahora.

Además, es la misma Unión Europea la que construyeron los vencedores de la guerra en Europa, los llamados “aliados” antifascistas que colaboraron con el Eje antes de la contienda, junto con sus antiguos enemigos para estabilizar el capitalismo de posguerra en Europa y ponerle coto al “peligro” de la URSS y las democracias populares.

Hoy, 74 años después, la profunda crisis del capitalismo, del sistema político burgués y de la UE alimentan el resurgimiento de las corrientes nacionalistas e incluso neofascistas y de la ultraderecha profundamente reaccionaria, xenófoba y racista en multitud de versiones. A pesar de que se presenta como una “fuerza antisistema”, tiene en su ADN los “genes” del leal servidor y del gamberro de los capitalistas.

En Grecia, la organización criminal neonazi Amanecer Dorado, sus diversas ramas fascistas y las organizaciones nacionalistas que surgieron para dar batalla a la cuestión macedonia, tratan de ganar terreno blandiendo el patrioterismo moderno. Los conocemos bien: son los mismos que siempre se alinean con los patrones y cuyo objetivo es el movimiento obrero y popular, l@s pobres y l@s inmigrantes, l@s comunistas y l@s militantes de izquierda, y lo que expresan no se diferencia de la barbarie.

A la actual amenaza fascista se enfrentará y vencerá una vez más la lucha de la clase trabajadora, de la insumisa juventud y de tod@s l@s oprimid@s. No habrá ningún enfrentamiento por parte de las “alianzas progresistas” que con su política la nutren y refuerzan. A este combate ANTARSYA ya contribuye estando en la vanguardia. Desde las batallas para desenmascarar a los fascistas y liberar a nuestros barrios de su vergüenza hasta nuestra contribución en el juicio de Amanecer Dorado para que sea juzgado su jerarquía como organización criminal, desde la persistente lucha internacionalista contra el veneno nacionalista en la cuestión macedonia hasta la alentadora lucha antifascista estudiantil contra el plan de ocupaciones nacionalistas, es la contribución de las fuerzas de la izquierda anticapitalista la que marca la diferencia.

El aniversario de la victoria antifascista de los pueblos constituye una invitación para intensificar la lucha por el aplastamiento del fascismo, del nacionalismo de las intervenciones imperialistas y de guerras imperialistas y del sistema político que lo engendra, el capitalismo.