juiciogoodyearEl pasado jueves 11 de enero tuvo lugar el juicio en el proceso abierto a los 11 trabajadores de Goodyear Amiens, condenados en primera instancia a 24 meses de prisión de los cuales 9 eran efectivos, por haber defendido sus puestos de trabajo.

Para esta segunda cita de solidaridad obrera en pocos meses, después de las grandes concentraciones del 19 y 20 de octubre, ha sido con la rabia y el disgusto con los que nos hemos enterado del veredicto: una absolución, 2 condenas a 3 meses de prisión con condicional, 5 condenas a un año de prisión con condicional para todos, cargos de antecedentes penales y 5 años de libertad condicional. Por supuesto, la pena es menos dura que en primera instancia, únicamente gracias a la combatividad de los trabajadores y quienes los apoyan.

¿Pero cómo todavía se puede hablar de justicia frente a semejante farsa? Los bandidos, los ladrones y la escoria no hay que buscarlos en el lado de l@s trabajador@s que luchan por una vida mejor, sino bajo los oros de la República y de las finanzas: Balkany, alcalde de Levallois-Perret que multiplica los cargos por evasión fiscal, blanqueamiento de dinero y aceptación de sobornos, Nicolas Sarkozy y las cuentas de su campaña de 2012, Cahuzac que ya no se acordaba que practicó la evasión fiscal hasta hace muy poco, Christine Lagarde, presidenta del FMI que por haber “descuidado” 400 millones de fondos públicos en el caso Tapie logra una exención de condena.

Toda esta élite se ha ido librando cada ve por una pirueta. Pero no es la misma música para las y los de nuestro campo social, que además de librar batallas contra los patrones que despiden, deben enfrentarse en varias ocasiones a la justicia de este país, más dispuesta a ser clemente con los pudientes.

Los camaradas de Goodyear van a interponer recurso mientras a la espera son tratados como culpables y criminales. Pero todavía hay largos procedimientos judiciales que sortear. Todo esto porque defender sus derechos, sus convicciones, se convierte en delito como lo atestiguan por otra parte los más de 1660 procesos abiertos de trabajador@s en el marco de las luchas para defender sus empleos y contra la Loi travail.

Vamos a seguir al lado de Mickaël Wamen y sus compañer@s como lo hemos estado desde el principio. Pero más aún mientras que la acción sindical y militante sea cada día represaliada, mientras que la Ley El-Khomri siga aplicándose y que no pase un día sin que haya una nueva ronda de despidos, es hora ya de retomar el camino de la huelga y la calle para acabar de una vez por todas con la Loi travail y su mundo capitalista que no dejará de acarrear guerra y miseria.

¡Absolución para los de Goodyear!

¡Todos y todas juntos, el combate continúa!