estrellanueva2Frente a las acusaciones públicas vertidas al conjunto de la militancia de IZAR por parte de la dirección del Frente de Estudiantes declaramos lo siguiente:

1.- Hace más de tres meses que supimos que afiliadas del CSE iban a denunciar a tres compañeros nuestros de actitudes machistas y de acoso sexual. Para ello, se pusieron en contacto con la Asamblea Feminista Unitaria. Dos semanas y media después, se trasladó la denuncia por primera vez al CSE en una Asamblea General. En dicha Asamblea General se votó mayoritariamente expulsar a estos tres compañeros sin que pudiesen defenderse de dichas acusaciones mediante una mínima investigación. Hay que añadir que una parte muy significativa de esta misma Asamblea General decidió no tomar parte en la votación al considerarla esta totalmente ilegítima. Unas semanas después, más afiliados y afiliadas que los que votaron in situ la expulsión de nuestros compañeros firmaron un texto que exigía que el CSE se sometiera a una investigación independiente y neutral antes de tomar medidas de expulsión.

2.- Denunciamos y repudiamos cualquier actitud machista, así como cualquier tipo de acoso que se pueda dar dentro o fuera de IZAR. Sin embargo, también denunciamos y repudiamos los juicios sumarios. No pedimos en ningún caso que las afiliadas del CSE que han denunciado situaciones de acoso tengan que demostrarlo. Sin embargo, sí exigíamos que una comisión de investigación independiente y neutral tuviese acceso a todos los datos para que los acusados pudiesen defenderse si así lo creían oportuno. Eso que la dirección del Frente de Estudiantes ve como una maniobra política para “proteger” a los compañeros acusados es, sin embargo para nosotros, lo mínimo que se debe de hacer, no sólo para ofrecer la oportunidad a los denunciados de poder defenderse, sino también para entender lo sucedido y llevar a cabo todas las iniciativas que sean necesarias para que no sucedan más casos en el espacio político que sea. La reciente expulsión de uno de nuestros compañeros por cuestiones similares después de una investigación demuestra que exigir tal investigación no es ninguna cortina de humo. Quizás la dirección del Frente de Estudiantes con los CJC a la cabeza no sepa diferenciar una cosa de la otra. Conviene recordar cómo se enfrentó la dirección de CJC y del PCPE ante las acusaciones de agresión sexual que hizo una compañera suya de un miembro dirigente del PCPE en Madrid en 2014. No sólo no defendieron una comisión de investigación, sino que acusaron a su ex compañera en un comunicado público tras su salida de la organización: “Sin embargo, y como han hecho anteriormente otros ex militantes que abandonan la organización, en el día de hoy ha tratado de hacer daño al proyecto político del PCPE y los CJC a través de la manipulación, de la forma más mezquina y traidora que ha podido” (aquí todos los enlaces sobre el hecho: http://www.forocomunista.com/t35112-espana-pcpecjc-diamat-no-en-mi-trinchera-agresiones-machistas-desde-el-pcpe-y-los-cjc). A día de hoy el militante que fue acusado sigue dirigiendo la parte del PCPE que representa la dirección del Frente de Estudiantes en Granada, sin haber sido sometido a ningún tipo de investigación. Después de esto acusarnos de que la propuesta de una comisión es poner en duda a las denunciantes tendría que darles vergüenza.

3.- Para IZAR siempre ha sido y es importante no poner en tela de juicio a las denunciantes a la vez que se aseguraban unas mínimas condiciones democráticas para que los denunciados pudieran defenderse si así lo creían oportuno. Partiendo de esa lógica, propusimos desde IZAR la creación de dos comisiones de investigación. Una interna a IZAR y otra externa e independiente. Por otro lado, una de las representantes de las denunciantes informó a la comisión interna de IZAR de que no se iba a facilitar ningún dato ni a dicha comisión ni tampoco a la externa (representante que después reconocerá haber escrito testimonios sin contrastar que suponen denuncias falsas). En esas condiciones desde IZAR pensamos que es imposible investigar lo ocurrido ya que se desconoce de qué se les acusa en concreto, en qué situación se produjeron los hechos denunciados, en qué momento y contra quién. En esas condiciones es imposible ni tan siquiera invertir la carga de la prueba. La única solución ofertada por las denunciantes y por las corrientes políticas juveniles que se oponen a cualquier investigación y que dicen apoyarlas es la expulsión y el veto al conjunto de nuestra organización.

4.- Para IZAR esas prácticas no ayudan en ningún caso a esclarecer los hechos, a debatir sobre esas conductas, ni a sacar conclusiones colectivas para el futuro que permitan erradicar dichas conductas. La única respuesta y solución que se nos propone una y otra vez es la expulsión directa, la negación en bloque a cualquier tipo de investigación y, por último, incluso la expulsión del CSE de toda la militancia de IZAR. Por nuestra parte no tenemos nada que esconder. Estamos dispuestxs a que se investigue sobre todo con luz y taquígrafo. En cambio, no parece que todo el mundo esté dispuesto a lo mismo, y más después de haberse descubierto que varios de los testimonios fueron manipulados sin que las supuestas autoras supiesen nada. Esto último no fue un simple error cometido por las que parecen ser portavoces de las afectadas, sino un torpe y disparatado intento de manipulación para dañar la imagen de algunos compañeros. Una de las supuestas víctimas desmintió la burda manipulación llevada a cabo por esas “portavoces” mediante una carta firmada con puño y letra. Para nosotrxs esto no significa que las demás denuncias sean falsas, pero sí justifica aún más la necesidad de una investigación y que se aparte a aquellas personas que han creado una falsa denuncia impidiéndoles que vuelvan a abanderar una lucha de esas características.

5.- Desde IZAR somos lxs primerxs interesadxs en que se investigue y se aclaren los hechos. Acosar sexualmente es una actitud diametralmente opuesta a nuestros principios políticos. Sin embargo, también estamos totalmente opuestos a sentenciar a nadie sin una posibilidad de defensa. Ni tan siquiera la “justicia” en el sistema capitalista se opone a que cualquier acusadx pueda defenderse. Entonces, ¿por qué corrientes políticas que se definen como comunistas defienden con tanto ahínco que se sentencie ya a los compañeros expulsándolos de la vida política, oponiéndose con tanto fervor a cualquier tipo de investigación? ¿Acaso le vendría bien expulsar a militantes de IZAR y dirigentes del CSE a la corriente política con la que compartimos militancia en el CSE y con la que mantenemos, a día de hoy, una disputa política intensa justo antes de un ya convocado Congreso? ¿Acaso les vendría bien a las corrientes políticas que dirigen a los sindicatos que “compiten” con el CSE expulsar a los y las militantes que más han desarrollado en el último periodo el CSE en los centros de estudio de Granada? Podemos entender que las denunciantes reaccionen de manera frontal contra los denunciados si estas se han sentido acosadas. Sin embargo, no podemos entender bajo ningún concepto que las corrientes políticas que dicen apoyarlas públicamente se opongan a cualquier tipo de investigación y defiendan el veto de esos compañeros y de nuestra organización de cualquier espacio político a menos, claro, que dichas corrientes tengan otros intereses y busquen solucionar de manera administrativa su debilidad política. Esto no significa, una vez más, que refutemos las acusaciones. Que nadie se llame a engaño. Sin embargo, sí significa, y así lo afirmamos, que está existiendo una utilización política por parte de dichas corrientes políticas con el fin de dañar la imagen de nuestro partido, como lo demuestra el último correo de la dirección del Frente de Estudiantes que pide la expulsión del CSE de toda la militancia de IZAR. Frente a eso no nos quedaremos quietos.

6.- Nos parece que, de ser así, se les hace un muy flaco favor a las denuncias por acoso o actitudes machistas. Desde IZAR, no vamos a permitir que se asocie nuestro nombre al de acosadores sexuales. Suspendimos de militancia tal y como viene recogido en nuestro protocolo a los compañeros denunciados durante la investigación. A día de hoy ha sido imposible tener acceso a ninguna de las acusaciones. De esa forma no podemos por más tiempo mantener esa suspensión ya que lo desconocemos todo y por tanto nadie puede, en esas condiciones, invertir la carga de la prueba. En cambio, en el caso en el que sí hemos podido investigar y hemos podido llegar a conclusiones, sí hemos tomado las medidas oportunas, expulsando de IZAR a dicho compañero. En ese sentido volveremos a actuar del mismo modo ante cualquier situación similar. Sabemos que organizaciones como el Frente de Estudiantes, dirigidas por organizaciones con una tradición política diametralmente opuesta a la nuestra, van a volver a usar esta cuestión para seguir dañando nuestra imagen partidaria. A algunos les importa menos esclarecer hechos y permitir que se corrijan las actitudes denunciadas que intentar acabar con una corriente política con las que mantienen divergencias políticas mediante la difamación. Esa práctica no es nueva. Nos sorprende en ese sentido cómo la dirección del Frente de Estudiantes y de los CJC actúan de manera totalmente diferente con un acusado de la dirección de la UJCE. Nos responderán seguramente que ese militante ya ha dimitido del CSE. Eso es cierto. Sin embargo, sabemos que no lo ha hecho de su organización política, participando incluso en el último congreso de su partido después de haber sido denunciado. ¿Acaso la dirección del Frente de Estudiantes y de los CJC tienen dos varas de medir? ¿No sería, según ellos, encubrir a un militante que ha agredido a una mujer que su partido no tome medidas disciplinarias? No lo sabemos. Lo que está claro es que no han pedido al CSE que expulse a toda la militancia de la UJCE. Seguramente eso refleja el actual acercamiento entre estas dos corrientes que igual nos reservan en el futuro algún acercamiento más concreto en el terreno del movimiento estudiantil. El tiempo lo dirá.

7.- Por todo ello, desde IZAR volvemos a insistir en que esto no va a cambiar nuestra intervención política ni nuestra dedicación militante. Seguiremos defendiendo la necesidad de construir un sindicato andaluz y estatal y seguiremos tan determinadxs como siempre en nuestro empeño por acabar con el capitalismo y sus opresiones. En cuanto a aquellxs que prefieran dedicarle más tiempo a difamarnos y a impedirnos hacer política que a luchar contra este sistema injusto, les advertimos que llevaremos a cabo todas las medidas que estén a nuestro alcance para que tal despropósito cese de inmediato.