apergia17MAnte las nuevas medidas antiobreras, el 17 de mayo hay que poner un impedimento a que pasen a votación después de la negociación del gobierno con la UE-FMI-BCE. Sindicatos, asambleas de vecin@s, asociaciones de estudiantes, digamos un “no” coordinado a la liquidación de las relaciones laborales y a los nuevos recortes a las rentas del trabajo, luchemos por la reaparición de un movimiento obrero en el papel protagonista.

Humillante es el acuerdo que trae el gobierno de Tsipras. El sombrío escenario que se despliega ante nuestros ojos es una clara continuación de la liquidación de las relaciones laborales y de hacer rodar el coste de la crisis económica a quienes tienen ingresos más bajos y a l@s pensionistas. El nuevo ataque a las pensiones agudiza la guerra de clase. Una serie de reformas conforman un nuevo entorno laboral, que cancela las conquistas de todo un siglo.

La abolición del festivo dominical, la liberación más adelante de los despidos colectivos, la drástica limitación del derecho a huelga, el avance del desmantelamiento de los convenios colectivos, la preparación para restaurar el lockout patronal, el aumento más adelante de las ya enormes contribuciones de l@s trabajador@s a la Seguridad Social, la aceleración de las masivas privatizaciones (electricidad, agua, gas, puertos, aeropuertos), que aumentan el coste para las necesidades sociales básicas y dejan a l@s trabajador@s presa en manos de los capitalistas demuestran que el gobierno Syriza-ANEL está decidido a pisar cabezas.

Con el enérgico “presente” del movimiento obrero podemos bloquear esta política. Hoy damos forma a la batalla para hacer masiva la lucha y ampliar las resistencias. Estas salvajes medidas acaban con el ardid comunicativo del gobierno de una “salida exitosa” y evitar una supuesta alternativa más dura de otro gobierno. No debe quedar apoyo social a los deseos depredadores del capital nacional e internacional. Las luchas perseverantes, las huelgas masivas, la autoorganización de l@s trabajador@s han demostrado que es la única forma de ganar. No al consentimiento, al derrotismo, a la conciliación.

Salgamos contra cualquiera que quiera sacrificar las necesidades y conquistas obreras en el altar de los mercados y del máximo beneficio y demos un paso para escribir nuevas páginas de resistencia. Con la coordinación desde abajo, con una dinámica de huelga y manifestación para dar la señal de un descontento más amplio y la continuidad de un clima de huelga. El desmoronamiento del escenario político muestra la descomposición que predomina en la representación social que durante décadas alimentó el sistema político establecido.

Trabajadores y trabajadoras grieg@s y extranjer@s, desemplead@s, del sector público y privado, refugiad@s e inmigrantes, oprimid@s de todas partes, somos quienes determinaremos nuestro futuro.