Portugal es el único país que suspende el derecho a huelga durante el estado de emergencia. ¡Ni la India del fascista Modi, ni Italia, que está lidiando con la peor situación, lo han hecho! En Italia fueron suspendidas las huelgas en los sectores esenciales relacionados con la lucha contra el virus; En los EEUU, en ningún lado; en el estado español sólo ha sido limitado el derecho a reunión, no el de huelga. Además, en Italia fue la amenaza de una huelga general, de fijos y precarios, la que llevó al gobierno a aprobar la prohibición de los despidos durante la pandemia. En Francia el derecho a huelga está garantizado, a pesar de que han sido decretados tanto el estado de emergencia como el toque de queda.

El decreto aprobado en Portugal es un error histórico sin precedentes, el mayor error cometido desde el 25 de abril de 1974. La historia no lo perdonará. En Portugal se ha aprobado un estado de excepción para permitir de hecho los despidos sin resistencia…todavía no se ha secado la tinta y Grounforce, principal compañía áerea, ha aprovechado y ha anunciado el despido de más de 500 trabajador@s y la reducción salarial de otr@s 500 (y ni huelga pueden hacer).

Es para poder obeceder y callar, los únicos de Europa con las espaldas dobladas ya lo decía el viejo Salazar: “Si supieseis lo que cuesta mandar preferiríais obedecer toda la vida”. A seguir bien con TAP, restaurantes, hoteles, servicios, y así vamos a “salir de la crisis”, condenando millones al hambre para dejar sin tocar los beneficios y dividendos de media docena de accionistas (sólo estos, desde 2008, pagarían 6 meses de salario a l@s trabajador@s de Groundforce).

No se le ha ocurrido al gobierno portugués limitar, con el decreto de emergencia, el derecho a la remuneración de accionistas, nacionalizando los beneficios de estas empresas o, por lo menos, los dividendos recientes para garantizar los salarios de millones de trabajadores y sus familias. Se le ocurrió, con entusiasmo mediático, poner fin al derecho a huelga, es decir, suprimir el derecho democrático de quién trabaja a luchar por su trabajo, que es el derecho a su vida y a la de sus hijos. Así, la democracia ha sido suspendida, y lo ha sido por el Partido Socialista. Con el apoyo entusiasta de la derecha, del tipo de extrema derecha, el que tanto amaba a l@s trabajador@s, y quien lo diría, el voto a favor del Bloco de Esquerda y la abstención del PCP, que se ven así frente a una crisis moral y ética sin precedentes.

Hoy es la TAP, mañana tod@s. Quien vive del trabajo no sólo está de cuarentena, sino que lucha por su vida hoy. A estos (los más pobres, los más frágiles, los más precarios, sin cobertura, no se les ha pedido sólo que se quedaran en casa. Se les ha exigido, con la fuerza de un decreto militar, que abdiquen del futuro. Y aquí, al contrario que con la pandemia, no se puede decir que estamos tod@s en el mismo barco. Si el virus no escoge clases sociales, la crisis económica es clara sobre quién va a quedar atrás. Y el gobierno ya ha dicho de qué lado está.

Recuerdo, como nota final, que est@s trabajador@s, en puertos, aeropuertos, AutoEuropa, hicieron huelgas, asambleas y paralizaciones, espontáneas, para pedir parar la producción y usar el material de protección sólo en los casos en que sean sectores de abastecimiento (puertos y aeropuertos). Es decir, las huelgas antes del estado de emergencia han ayudado a contener y no a expandir el contagio. Fue este miedo, que l@s trabajador@s exijan como pasó en AutoEuropa quedarse en casa, el que ha llevado a este gobierno a aprobar este decreto y con esta peculiaridad, antidemocrática y única en Europa.

Traducción de un artículo de la historiadora portuguesa Raquel Varela

https://raquelcardeiravarela.wordpress.com/2020/03/19/portugal-e-o-unico-que-suspende-o-direito-a-greve/