Aquel verano de 2012 en el que las noticias abrían a diario con la amenaza de la prima de riesgo blandiendo sobre nuestras vidas cual espada de Damocles, no sólo nos acostumbramos a desayunar mientras nos bombardeaban con rescates financieros y agencias de calificación.

Aquel verano de 2012 también nos acostumbramos a ver en vivo y en directo a personas, casi siembre de avanzada edad, rebuscando entre la basura o haciendo colas en comedores sociales que brotaban improvisados en cualquiera de nuestros barrios. La crisis capitalista se cebaba en Andalucía con más de 3 millones de personas en riesgo de pobreza; un millón y medio de personas en paro y más de mil desahucios al mes.

Aquél verano de 2012 muchas de las grandes superficies de venta de alimentos instaban compactadoras en las que destruir los alimentos sobrantes de algún pack dañado, para evitar que la gente merodeara alrededor de los contenedores de basura. Más de 100.000 toneladas de alimentos se desecharon aquel verano de 2012 en Andalucía.

El 7 de agosto de aquel verano de 2012 2 grupos de militantes y simpatizantes del SAT, Sindicato Andaluz de Trabajadores, entraron en el Mercadona de Écija y el Carrefour de Arcos de la Frontera simultáneamente para realizar un acto público de denuncia y de justicia social, un grito de dignidad en medio de la barbarie de la pobreza silenciada. Entraron para expropiar un puñado de carritos llenos de alimentos de primera necesidad denunciando así el desamparo al que las autoridades condenaban a l@s trabajador@s de Andalucía.

Pero aquella acción no fue, por suerte, la única demostración de valentía de aquel verano de 2012 en el que también se ocuparon oficinas de empleo, sucursales bancarias y hasta fincas militares como la de Las Turquesillas para poner a funcionar sus 1.200 hectáreas. El ciclo de movilizaciones que siguieron a la crisis económica desatada en 2008 y que incluye como algunos de sus hitos el nacimiento del 15M en mayo de 2011 y la histórica manifestación de las Marchas de la Dignidad el 22 de marzo de 2014, con más de un millón de personas ocupando Madrid, no puede entenderse sin el coraje y la combatividad de las gentes del SAT.

8 años después de aquella acción simbólica que supuso la expropiación de 7 carritos cargados con alimentos básicos que fueron repartidos ante las cámaras a familias necesitadas de La Corrala Utopía, se celebra el juicio este próximo 12 de febrero contra 20 sindicalistas del SAT para quienes, tanto la Fiscalía como Mercadona, reclaman un total de 30 años de cárcel.

En defensa de estos 20 sindicalistas del SAT, desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR exigimos la absolución de nuestr@s compañer@s en tantas luchas y nos sumaremos a las concentraciones convocadas para el día del juicio lo mismo que estábamos dispuest@s a acudir a las convocadas inicialmente en todas las provincias el 1 de febrero.

¡Luchar por la justicia social no es un delito, sino una obligación ética!