El pasado sábado 9 de mayo unos 80 pres@s del módulo 8 del centro penitenciario Campos del Río (Murcia II) salían al patio de la prisión con pancartas para protestar y exigir la excarcelación de las personas con dolencias graves, recibir material de protección adecuado para poder protegerse del Covid-19, como gel y mascarillas, solicitar la realización de test PCR para l@s intern@s con síntomas y reclamar que dejaran salir en caso de que se produjera la muerte de algún familiar durante el estado de alarma.

Según explican desde el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión (ATA, por sus siglas en euskera), durante esta protesta una de las funcionarias amenazó al preso Patxi Ruiz, que reclamaba que se respetaran sus derechos junto con el resto de compañer@s, acusándole de ser el impulsor de la protesta, lo amenazó e informó a la dirección del centro penitenciario.
Ante esta situación Ruiz, preso en régimen FÍES desde hace 18 años, se autolesionó los brazos y fue trasladado al módulo de enfermería.

Según explican desde la organización ATA, su objetivo era llamar la atención para hacer visible y denunciar la actitud agresiva de los funcionarios y sus amenazas. El día siguiente, domingo 10 de mayo, Ruiz decidía poner en marcha una huelga de hambre y sed desde su celda del módulo 8. Además de esta denuncia contra los funcionarios, el preso vasco hacía llegar días después del inicio de la acción un escrito exigiendo que se garantizara su seguridad e integridad física durante la huelga, a la vez que reclamaba que todas las personas presas en este centro –incluyendo l@s pres@s polític@s vasc@s–, fueran trasladad@s inmediatamente a las prisiones más próximas a su lugar de origen o cerca de sus familias.

El pasado viernes, después de cumplir 11 días en huelga de hambre y sed, Ruiz sufrió un fallo renal y fue trasladado al hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia. Allí le inyectaron 2 litros de suero y pudo recibir la visita de su madre. Después de esto, Ruiz decidía abandonar la huelga de sed, después de 12 días, y continuar con la de hambre. Ahora continúa la acción otra vez desde el módulo de enfermería del centro penitenciario de Campos del Rio, puesto que el mismo sábado pidió el alta voluntaria en el hospital.

La acción de protesta del preso vasco está recibiendo en las últimas semanas numerosas muestras de solidaridad en la calle desde sectores de la izquierda independentista vasca, como muestran algunas de las acciones y concentraciones convocadas a diferentes ciudades y pueblos de Euskal Herria, o las acciones de protesta de otr@s pres@s polític@s vasc@s desde otros centros. Patxi Ruiz también está recibiendo el apoyo de sectores anticarcelarios, organizaciones internacionalistas y entidades en defensa de los derechos humanos, puesto que en este caso sus demandas y las de l@s otr@s pres@s del módulo 8 exigen respeto por los derechos fundamentales dentro de las prisiones y el fin a la dispersión.

Esta es precisamente una de las 14 reivindicaciones del grupo de pres@s en lucha activa en las prisiones del estado español desde hace 4 años, que el pasado 15 de mayo acababan también una acción de huelga de hambre de 15 días para exigir la excarcelación de la población mayor y con dolencias graves.

ÑEl pasado fin de semana las protestas en solidaridad con Ruiz en Euskal Herria desencadenaron la actuación de la policía nacional, que según informaba el diario Ahötsa, el pasado sábado cargó de forma violenta contra l@s manifestantes en el centro de Pamplona y detuvo una manifestante.

Traducción del catalán de artículo del diario La Directa: https://directa.cat/un-pres-basc-compleix-quinze-dies-en-vaga-de-fam-per-reclamar-la-fi-de-la-dispersio-penitenciaria/