Entre las elecciones del 28 de abril y disolución de las Cortes para la convocatoria de nuevos comicios para el 10 de noviembre, hemos visto desfilar distintas propuestas que intentaran justificar la conformación de un gobierno en el estado español. Con el triunfo de la movilización contra la extrema derecha, expresado sin embargo en el reforzamiento de un PSOE que hace no tanto tiempo se daba casi por muerto y el desplome de Unidas Podemos a 4ª fuerza política con la pérdida de 29 escaños, el modelo portugués ha sido reivindicado más de una vez como ejemplo o posibilidad, ya sea de manera explícita por el propio PSOE (1) o implícita por organizaciones como Izquierda Unida (2) y Podemos Andalucía (3), donde es mayoritaria la corriente de Anticapitalistas(4).

¿Qué significa gobierno a la portuguesa?

Tras las elecciones legislativas de 2015, el PS de Antonio Costa formó gobierno gracias a un acuerdo programático con el Bloco de Esquerda (BE) el Partido Comunista Portugués (PCP) y Partido Ecologista “Los verdes” (PEV), apoyado a su vez por la organización Personas-Animales-Naturaleza (PAN). Rápidamente, y sobre todo debido a la aceptación del memorándum en Grecia por el gobierno Tsipras, este modelo se convirtió en la nueva alternativa progresista reivindicada por las organizaciones reformistas europeas.

Alabado por el supuesto milagro de recuperación económica (subida de salarios, reducción de jornada laboral para l@s trabajadores estatales, crecimiento del PIB…), en los últimos años dicho gobierno se ha enfrentado a una oleada de huelgas en sectores diversos, como enfermer@s, docentes, ferroviari@s, bomber@s forestales, conductores de mercancías peligrosas…huelgas y luchas que han llevado a la aplicación de requisiciones civiles y que demuestran que los datos económicos de recuperación son consecuencia, más que de un gobierno progresista y milagroso, de las duras condiciones impuestas por las políticas austericidas y de la existencia de un marco de mayor explotación laboral facilitado por la crisis con un cierto margen para la integración social y la desactivación del descontento.

¿Qué ha sacado la izquierda (y las clases populares) de su apoyo al PS?

Después de 4 años y de las elecciones legislativas celebradas el pasado 6 de octubre, el balance de este periodo es claro. De un lado, una supuesta recuperación económica que no es tal cosa, de otra, un gobierno social-liberal investido por la izquierda alternativa que se enfrenta a l@s trabajador@s.

A pesar de estas contradicciones, y de unos socios que se han movido entre el apoyo y la crítica, la tendencia general que se señalaba en los sondeos publicados se ha cumplido. El PS ha pasado de 86 a 106 escaños, el BE se ha mantenido en 19, CDU (PCP+PEV) ha descendido desde 17 a 12 y PAN ha pasado de 1 a 4; por otro lado, las organizaciones de derecha PSD y CDS-PP se desplomarían, pasando entre las dos desde 107 a 82 escaños. A esto habría que añadir la irrupción en el parlamento con un diputado de Iniciativa Liberal, Livre y de una organización de extrema derecha, Chega. (5)

Estos resultados, además de anticipados por los sondeos, también pudieron verse en los comicios celebrados en la región autónoma de Madeira el pasado 22-9-2019, donde el PS ha logró un resultado histórico, pasando de 6 a 19 escaños y arrebatando por primera vez en 43 año la mayoría absoluta al PSD, lo que supuso dejar fuera de la asamblea al BE al quitarle los dos escaños que poseía y ganándole otro al PCP (6).

Es decir, la crisis económica en Portugal y el descontento que se mostró en los comicios de 2015 no han dado lugar a otra cosa que a un reforzamiento del social-liberalismo del PS y por tanto, de las instituciones portuguesas. Y la izquierda, supuestamente transformadora que lo ha apoyado no ha conseguido más que mantenerse o bajar en escaños, a la vez que han tenido que asumir la existencia de una fuerte movilización en la calle contra el gobierno que ellos mismos apoyaron. O lo que es lo mismo, lejos de servir para que la clase trabajadora, la juventud, las mujeres…tomaran mayor conciencia y confianza, y se desestabilizara la situación, se ha conseguido lo contrario.

Hace falta enfrentarse a los intereses de los capitalistas

Todo esto demuestra que no hay atajos. La burguesía portuguesa se ha sentido cómoda con el experimento luso, y con estos resultados todavía lo estará más, ya que el PS podrá gobernar con una mayor estabilidad dependiendo de menos socios. Esto muestra que generar ilusiones sobre el social-liberalismo o sobre la posibilidad de un gobierno capitalista de izquierdas como forma de paliar los efectos de la crisis es una irresponsabilidad por parte de la izquierda que se llama alternativa ya que con esto solo ganan los capitalistas. Y el peaje que pueden pagar estas fuerzas, y el conjunto de la clase obrera, es muy alto. Sobre todo si la nueva recesión supone la aplicación de más justes por parte de este tipo de gobiernos.

Al contrario, en un momento en el que las burguesías nacionales son incapaces de estabilizar la situación, donde la clase obrera ha sufrido un importante ataque, pero en el que hay resistencias que se expresan a nivel nacional internacional, la tarea debería ser unificar las luchas existentes y proponer una salida desde abajo, donde las movilizaciones sustituyan a las ilusiones reformistas e institucionales y donde la izquierda revolucionaria asuma de manera consecuente sus responsabilidades en la construcción de iniciativas unitarias que sean claras con el papel que juegan el social-liberalismo y el reformismo, con los límites de las instituciones y con la necesidad de situar a la unificación de las luchas como única forma de imponer un programa para l@s trabajadores. Y esto es válido tanto para Portugal como para el estado español.

(1) https://diario16.com/el-psoe-apuesta-por-un-gobierno-a-la-portuguesa/

(2) https://www.eldiario.es/politica/PSOE-peticiones-Unidas-Podemos-Gobierno_0_924608114.html

(3) https://elpais.com/politica/2019/07/29/actualidad/1564400303_629643.html

(4) http://www.laizquierdadiario.mx/Los-mitos-del-Gobierno-a-la-portuguesa-y-por-que-enfrenta-una-ola-de-huelgas-129443

(5) https://elpais.com/internacional/2019/10/06/actualidad/1570374854_736083.html

(6) https://www.elmundo.es/internacional/2019/09/23/5d87f1bffc6c83af1c8b4685.html