Lleváis meses denunciando episodios de represión sindical hacia ti y tus compañeros en Decathlon. ¿Puedes explicarnos cómo están actuando?

Pues todo empezó cuando en 2020 nos presentamos a las elecciones y obtuvimos muy buenos resultados. Nos pusimos a trabajar para que en Decathlon se cumpliera la normativa en todos los aspectos en los que tuvimos conocimiento de que había irregularidades. Comenzamos a poner inspecciones de trabajo, y a interponer denuncias, en un centro acostumbrado a que no hubiera mucha actividad sindical. Ante esto, la empresa empezó a actuar en nuestra contra con toda su fuerza, solo comparable a su descaro: se empezaron a suceder las sanciones y amonestaciones hacia nuestra sección sindical. 

Se nos negó el derecho como comité a tener una cuenta de correo electrónico y un compañero nuestro comenzó a utilizar su cuenta de correo para enviar notificaciones sindicales a la plantilla, por lo que fue sancionado (cabe destacar que fuimos los únicos del comité que se atrevió a dar el paso ante la negativa de la empresa al derecho de información a la plantilla). 

Pero sin duda, el caso más grave es el de Ovi, un compañero al que se le acusó de robo, motivo por el cual fue despedido: un juez le absolvió por falta de pruebas, ya que la motivación real de dicho despido, a mi entender, era que iba a entrar a formar parte del comité por CGT. Ahora han vuelto a ir un paso más allá, despidiéndome a mí, que pertenezco al comité, por solicitar que otro miembro del comité de mi confianza esté presente en unas reuniones que la empresa realiza, y en las que en más de una ocasión, tanto yo como otros compañeros, nos hemos sentido intimidados y coaccionados. 

El hecho es que alegan que no puedo entrar con un miembro del comité de mi confianza y que al solicitarlo me estoy negando a realizar las reuniones, cosa que no es cierta. Ellos alegan que por dicha solicitud, estoy incumpliendo el formato, formato que no se nos ha comunicado en ningún momento, y que además debería estar refrendado por la RLT y no lo está. La conclusión es que me han sancionado dos veces de empleo y sueldo por una falta muy grave por desobediencia, y a la tercera de estas faltas, me han despedido.

¿Cómo estáis respondiendo a todos esos ataques de la empresa? ¿Por qué es tan importante seguir adelante con vuestra labor sindical?

Nuestra forma de actuar es muy clara. Queremos dar a conocer la situación de represión hacia nuestra sección sindical en particular, y hacia cualquier compañera que luche por unas condiciones justas dentro de la empresa. De hecho, sabemos que hay más casos en el estado español de compañeras sancionadas en la empresa y que también huelen a acoso sindical. El medio para conseguirlo es a través de la acción directa en los centros de Decathlon, haciendo concentraciones y entregando escritos en los mismos, para que la gente sea consciente de que esta empresa reprime a toda aquella persona que lucha por sus derechos y los de los demás. Además mi caso, el de Ovi y el de algunas compañeras más, están judicializados y en manos de nuestro gabinete jurídico. 

Cada vez son más los sectores que luchan o se ponen en huelga. ¿Sería importante reflexionar sobre cómo lograr una mayor coordinación entre ellos?

A título personal, creo que es fundamental la unión, y que entendamos que solo así podemos conseguir parar este tipo de comportamientos de las empresas, que se ven con la fuerza y la capacidad para acosar a toda persona que luche. Si una plantilla en una empresa se mantiene unida y se conciencia de que la lucha es el único camino, puede lograr unas condiciones dignas de trabajo. Si seguimos dividid@s, y no somos conscientes de que cualquier agresión a una compañera, es una agresión a nosotras mismas, nunca vamos a conseguir absolutamente nada.

Para finalizar, además de acudir y difundir las concentraciones que vais convocando, ¿cómo se os puede ayudar?

Difundir lo ocurrido es una gran ayuda para nosotr@s y el primer paso para poner en la calle lo que está ocurriendo en esta empresa que presume de que “somos una gran familia” y de que el trabajador “está en el centro del proyecto”. Uno de nuestros objetivos de difundir nuestra situación y la del resto de compañeras es hacer un llamamiento al boicot a Decathlon hasta que cese la persecución sindical. Dicho boicot consiste en algo tan sencillo como no comprar en esta multinacional hasta que cese la represión sindical.

Tenemos convocada una concentración en la tienda de Decathlon de Fuencarral, en Madrid, en la calle Fuencarral a finales de mes. Ya iremos convocando y dando difusión a más concentraciones, porque esto no va a parar aquí, hasta que nos readmitan a Ovi y a mí, y cese la persecución sindical de nuestra sección y de todas aquellas personas que luchan por unas condiciones de trabajo dignas. Muchas gracias por la difusión.