Unidas Podemos: gobernar a toda costa

El pasado mes de julio, el debate sobre la investidura acaparaba todos los medios y debates televisivos. Cada uno de los tertulianos se pasaban horas y horas opinando sobre qué pasaría el día D. ¿Gobierno o no gobierno? ¿Acuerdo o no acuerdo con Unidas Podemos? Durante unas semanas los debates giraron en torno a si Pablo Iglesias aceptaba o no entrar en el gobierno de Sánchez con 3 ministerios, cuáles serían éstos y si tendrían o no competencias. Y para ello, estaban dispuestos a todo: hasta a no opinar sobre cuestiones de estado, como por ejemplo la cuestión catalana, en el hipotético caso en que la sentencia relacionada con ls@ pres@s polític@s conllevase nuevas movilizaciones de masas que pudieran justificar para el estado Español la aplicación inmediata del 155.

Para Unidas Podemos, lo importante es entrar en el gobierno, lo demás es secundario. De hecho, las últimas declaraciones de Pablo Iglesias así lo demuestran al afirmar que, si Pedro Sánchez volviera a hacerle la oferta de julio, no tardarían nada en ponerse de acuerdo. Parece que ya poco importa qué ministerios, si tienen o no competencias. Lo importante es pisar el consejo de ministros a toda costa y tratar así de remontar en los sondeos. Sin embargo, Pedro Sánchez y los suyos lo tienen claro. Esa posibilidad ya no está de actualidad. Sólo están dispuestos a llegar a un acuerdo de programa común con Unidas Podemos, pero sin que éstos entre en el gobierno.

La pregunta que tocaría hacerse ahora es ¿bajo qué programa? Pues no se sabe exactamente, pero visto el anterior acuerdo presupuestario entre ambas formaciones, que vendieron como si fuera la panacea, está claro que no estará la derogación de las reformas laborales, del pensionazo o de la ley mordaza ni el compromiso de que se vayan a revertir todos los recortes desde el inicio de la crisis. Mientras tanto, todo sigue igual: paro, precariedad, muertes en el tajo, ataques a los servicios públicos, violencia machista, pensiones en peligro…etc.

¿Qué hace la izquierda a la izquierda del PSOE?

Toda la izquierda parlamentaria a la izquierda del PSOE ha seguido una misma línea: gritar al cielo la irresponsabilidad del PSOE y de Unidas Podemos por no alcanzar un acuerdo de gobierno. Todos, incluso EH Bildu, han defendido de nuevo la política del mal menor, sembrando la ilusión de que un gobierno de coalición del PSOE con Unidas Podemos sería una muralla contra las derechas. Sin embargo, la realidad es bien diferente. Sabemos a la perfección lo que hacen los gobiernos del PSOE cuando llegan a la Moncloa, sabemos la política que llevan a cabo.

El balance del último de ellos con Zapatero a la cabeza no deja lugar a dudas: modificación del artículo 135 de la Constitución privilegiando el pago de la deuda frente a cualquier gasto público, la subida de la edad de jubilación a los 67 años, una reforma laboral que abarataba y facilitaba el despido, inyección de dinero público para salvar a los bancos, negación del derecho de autodeterminación en Catalunya, miles de desahucios, recortes a los servicios públicos. Llevando a cabo esas políticas e integrando a Unidas Podemos como copartícipes de ellas es como se va a combatir a las derechas, inclusive a la extrema derecha… nada de eso.

Esas políticas cuando son llevadas a cabo por la izquierda lo único que hacen es alimentar a las derechas y en este caso también a Vox. Un gobierno PSOE-Unidas Podemos no es, a medio plazo, ningún gobierno muralla a las derechas. La única vía para frenarlas es construir una correlación de fuerzas en la calle que sea capaz de imponer mediante la movilización un programa de urgencia que responda a las necesidades de la clase trabajadora y de la juventud. Esa es la tarea a la que deberían dedicarse todas las fuerzas políticas y sindicales.

En lugar de eso, también las organizaciones sindicales, sean éstas mayoritarias o no, están más pendientes del resultado del debate parlamentario que de proponer una hoja de ruta y un calendario de movilizaciones que trate de hacer converger las luchas existentes para convertirlo en un movimiento de conjunto que esté en capacidad de pelear por ese programa de urgencia que dé respuesta a la cuestión de los salarios, de las pensiones, los servicios públicos o los derechos democráticos.

Existen puntos de apoyo para hacer otra política

La debilidad de la izquierda anticapitalista y revolucionaria en el Estado español hace difícil poder influir a nivel estatal en ese sentido. Sin embargo, eso no significa que no tenga una responsabilidad en los lugares en los que pueda de llevar a cabo esa política de reagrupamiento de sectores en lucha con un calendario y una hoja de ruta propios. Hay que tomar iniciativas que nos permitan, al menos en los sectores más movilizados, hacer experiencias para dar confianza a nuestro bando social más allá de esperar ciegamente a ver si el futuro gobierno sea o no con Unidas Podemos está dispuesto a llevar a cabo unas políticas sociales o si las direcciones sindicales proponen un calendario de movilizaciones estatal.

Este inicio de curso muestra que existen puntos de apoyo para aquellos que quieran llevar a cabo una política de reagrupamiento de las luchas. Las huelgas en Renfe, Iberia y Ryanair, las Kellys en Ibiza, l@s riders de Deliveroo, los y las carteras en huelga los sábados, el movimiento de l@s pensionistas, el movimiento feminista, la huelga del 27 de septiembre de los y las estudiantes en lucha contra el cambio climático, las movilizaciones convocadas el 26 de octubre por la plataforma Caminando y por las Marchas de la Dignidad en Andalucía son luchas sobre las que apoyarse.

En lugar de estar pendiente de interpelar al PSOE sobre elementos programáticos, sería mucho más útil tratar de reagrupar fuerzas para proponer unas mismas fechas de movilización que reagrupen a todos esos sectores recogiendo sus reivindicaciones particulares y englobándolas en un programa más amplio que defienda la derogación de las reformas laborales, la defensa de los servicios públicos y de las pensiones, la subida de los salarios, la lucha contra el cambio climático y la lucha contra el machismo y sus consecuencias.

Desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria ZAR proponemos a todas las organizaciones anticapitalistas y revolucionarias sumarse a esta línea, que tratemos de hacer converger todos los sectores en lucha a los que podamos llegar con el objetivo de hacer un calendario de movilizaciones y de campañas unitarias sin esperar a ver lo que nos dictan las direcciones sindicales ni la izquierda reformista.