La decisión anunciada por carta al rey de Marruecos de Pedro Sánchez en nombre del gobierno PSOE-UP de aceptar el plan de Rabat de una autonomía para el Sáhara Occidental como “la base más seria, realista y creíble para resolver el conflicto” supone una tremenda bofetada al pueblo saharaui, al derecho de los pueblos a su autodeterminación e incluso a la legalidad internacional, y también al conjunto de la izquierda política y social que comprueba estupefacta el abandono de una de las tradicionales banderas, la causa saharaui y la renuncia a defender su soberanía, como establece la MINURSO, que establece un referendum para el Sáhara Occidental com única solución.

Es evidente que este giro estratégico, como bien apuntan los expertos, se ha llevado a cabo por el gobierno de manera unilateral y con ocultamiento, y de ahí las respuestas por parte de los movimientos sociales de “No en mi nombre”. Las numerosas movilizaciones que se han dado desde el comienzo de la guerra entre Marruecos y el Sáhara Occidental dejan claro que la clase trabajadora y la juventud, junto al pueblo saharaui, exige y apuesta por la autodeterminación.

Esta semana, desde que los partidos de la coalición de gobierno ratificaran este giro, calificado como traición por el Frente Polisario y cuyo anuncio ha supuesto una crisis con Argelia, tanto PSOE como Unidas Podemos, uno como agente activo del volantazo y el otro sumiso y decidido (a pesar de lo humillante al  desconocer la decisión) a mantenerse contra viento y marea en la gobernabilidad del Estado, hemos sabido que la número 2 de la diplomacia norteamericana, Wendy Sherman, visitó Madrid y Rabat 10 días antes de hacerse público el contenido de la carta a Mohamed VI. Esto, unido a las declaraciones del propio presidente de que así “se garantiza el respeto mutuo y la integridad territorial de ambas naciones”, esto es, la territorialidad española de Ceuta y Melilla, resulta inaceptable e injustificable.

Esta decisión y viraje en nuestra política exterior no es en absoluto menor pues cualquier gobierno del Estado Español carga sobre sus espaldas con la gravosa responsabilidad de ser a día de hoy potencia colonizadora y administradora de un territorio por descolonizar que abandonó a su suerte hace 46 años, papel que no ha sido asumido desde Felipe González, quien incluso visitó en 1976 los campamentos de Tinduf y afirmó: “Vuestra experiencia es la de haber recibido muchas promesas nunca cumplidas. Me comprometo con la historia. Nuestro partido estará con vosotros hasta la victoria final”.

Sin embargo, una tarea mucho más delicada tienen las direcciones de Podemos pero sobre todo de IU-PCE de justificar que este cambio de timón de corte imperialista, en nombre de la realpolitik y dentro del clima bélico en el que se encuentra la UE en las últimas semanas, parece que no va a conllevar un cuestionamiento del gobierno de coalición, más allá de las declaraciones criticas en los medios y a los twitts que tanto ministros del espacio de Unidas Podemos como diputados han realizado, hechos a los que ya tienen acostumbrado a su electorado para justificar que al menos condicionan otras políticas del gobierno. El grito de “¡No sois progresistas, sois imperialistas!” en muchas concentraciones convocadas no distingue de ministerios.

Mientras este gobierno y la UE condenan la invasión rusa y defienden “al pueblo ucraniano”,no solo dejan a la deriva al pueblo saharaui sino que apuestan por apoyar a Marruecos para consolidar la ocupación, y en últimos términos, en mantener la guerra en el territorio puesto que el pueblo saharaui no va a dejar de luchar por su liberación. Esta actuación evidencia que un@s muert@s valen más que otr@s y que las guerras imperialistas únicamente responden a intereses económicos.

Este viraje del gobierno español, aunque el ministro de Exteriores se esfuerce en negarlo, como ya se ha dicho puede causar también problemas entre Argelia y el Estado Español (Argelia suminista el 29% del gas al territorio español), en un contexto en el que vemos el aumento el coste de la vida con subidas en la luz, gasolina, productos básicos alimenticios, etc.

Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR denunciamos de forma enérgica y rechazamos la vergonzosa decisión del gobierno PSOE-UP de darle, de facto, visos de legalidad a las constantes agresiones y violaciones de DDHH durante décadas de la dictadura alauita, ante las que los diferentes gobiernos españoles han cerrado los ojos, aceptando la propuesta de una autonomía otorgada al Sáhara Occidental por la monarquía marroquí y modificando así la tradicional posición del E.Español, ciertamente más sobre el papel que real, de defensa de una solución en el marco de la ONU que respete la soberanía del pueblo saharaui y su lucha por la autodeterminación.

Nuestra organización participará en todas las concentraciones y movilizaciones en defensa del pueblo saharaui y sus recursos expoliados, su lucha por el légitimo derecho a la autodeterminación, en solidaridad con l@s pres@s  polític@s saharauis y contra el abandono de su causa por parte del gobierno PSOE-UP.

¡Sáhara libertad, Polisario vencerá!