Desde la huelga del pasado 9 de febrero, el profesorado interino andaluz está en pie de guerra por su estabilidad laboral. En un anterior artículo explicábamos las razones por las cuáles peligraban sus puestos de trabajo y por qué la administración tanto central como andaluza estaba permitiendo un ERE encubierto. Frente a esa situación los y las trabajadoras interinas lejos de resignarse han decidido movilizarse y convocar con la ayuda de CGT y de USTEA huelgas en el sector. El seguimiento, a pesar de que las direcciones de CCOO y UGT hayan tratado por todos los medios desmovilizar, ha sido muy alto con un 70% entre profesorado interino.Además, las manifestaciones han sido muy importantes tal y como quedó claro el pasado 12 de marzo en Sevilla con una participación de más de 10 000 trabajador@s.

El movimiento se ha autoorganizado en asambleas de centros y a su vez en Asamblea andaluza eligiendo un Comité de huelga propio y aprobando una hoja de ruta  para exigir un pacto de estabilidad y otro sistema de acceso. Como hemos dicho, las jornadas de huelga que acaban de pasar han sido un éxito y han obligado a que más de 300 centros de estudio pospongan las sesiones de evaluaciones a después de las vacaciones de Semana Santa, lo cual significa que a día de hoy entre 50 000 y 80 000 estudiantes se han quedado sin boletín de notas. COn esto l@s trabajadores han demostrado que tiene el poder de parar cuando así lo deciden. Ante esta situación la Consejería de educación de la Junta de Andalucía debe abrir una negociación que el movimiento no deja de exigir para dar soluciones tanto a los y las trabajadoras como al resto de la comunidad educativa.

Para después de Semana Santa, nuevas movilizaciones y nuevas jornadas de huelga

El pasado 24 de marzo, el profesorado en lucha volvió a reunirse a nivel andaluz en Archidona para marcar nuevas fechas de movilización de cara el tercer trimestre. En dicha asamblea, en la que participaron más de 100 trabajador@s, much@s de ell@s representantes de centros y provincias, se acordó volver a Sevilla en una manifestación centralizada el 14 de abril y volver a salir a la calle en las diferentes capitales de provincia el 21 de abril haciendo para ese día un emplazamiento público a los y las pensionistas para ir junt@s y hacer aún más presión. Ambas fechas son en sábado para favorecer que el conjunto de la comunidad educativa pueda solidarizarse con el profesorado interino. Pero no sólo se quedó en esos dos días, también se insistió mucho en movilizarnos con cortejos de interinos e interinas el próximo 1º de mayo a la vez que se dejó claro que si la Administración no accede a sentarse a negociar pone en peligro las evaluaciones del tercer trimestre ya que el profesorado estamos dispuestos a ir hasta una huelga indefinida en mayo si no se dan garantías de estabilidad.

En esa Asamblea andaluza volvieron a estar presentes los y las estudiantes de la Unión Sindical Estudiantil (USE) que vienen apoyando esta lucha desde el 9 de febrero y anunciaron que, al calor de la posible huelga de mayo, volverían a convocar jornadas de huelga estudiantil en solidaridad con el profesorado. La USE volvió a hacer un llamamiento a que el conjunto de las organizaciones sindicales estudiantiles vayan también en esa dirección y convoquen también jornadas de huelga de manera unitaria. En esta ocasión, también acudió el Sindicato de Estudiantes (SE) e insistieron en que se sumarían a dichas convocatorias de huelga.

La paralización de las oposiciones, un debate contradictorio en el seno del movimiento que nos aleja de la verdadera cuestión para poder ganar: seguir extendiendo y masificando la movilización y la huelga

Las oposiciones se van acercando y eso conlleva que un sector del movimiento vea como necesaria la reivindicación de la paralización de las oposiciones. El miedo a que el movimiento decaiga porque muchos de los y las trabajadoras tengan que elegir entre seguir movilizados y estudiar es un problema real. Sin embargo, a ese problema hay que responder

de otra manera ya que la paralización también conllevaría otras muchas problemáticas como la propia división del profesorado interino en lucha, de la cual una gran parte lleva preparándose todo el año las oposiciones, así como a un enfrentamiento con los y las aspirantes que son futur@s trabajador@s. Esto debilitaría la movimiento, además de sería la mejor herramienta para que la Administración golpeara lo golpeara diciendo que el movimiento se opone a la oferta pública de empleo.

La orientación tiene que ser otra. Hay que seguir peleando a nivel estatal por otro sistema de acceso que haga posible que los y las interinas pasen a ser funcionarios cuanto antes y aquí en Andalucía por un plan de estabilidad que asegure mediante un pacto con la Administración que quienes están se quedan. Ese pacto unido a las oposiciones significaría un incremento del profesorado andaluz y la consiguiente mejora de la educación pública, con aumento de plantilla, bajada de ratios y el desarrollo de la labor docente en mejores condiciones. Eso es lo que hay que conseguir reivindicando y así es como hay que tratar de ir sumando a la comunidad educativa.

Pero no nos engañemos, todo eso sólo será posible si se consigue construir una correlación de fuerzas suficientemente fuerte como para hacer tambalear a la Consejera de educación. Y para eso no hay atajos posibles. Es necesario extender y masificar la lucha y para eso hay que visitar centros que no hayan secundado las huelgas pasadas y convencer a cada vez más compañer@s que ahora es el momento. Para ello, se van a convocar paros por tramos horarios para poder dejar de trabajar e ir a celebrar asambleas en los recreos en los institutos y colegios más cercanos. Para eso tod@s debemos acostumbrarnos a ir a hablar con compañer@s de otros centros. Estos paros por tramos deben servirnos para seguir fortaleciendo la lucha y para conseguir que más trabajador@s acaben sumándose en lo que podría ser una huelga indefinida en mayo si la Junta no reacciona y acepta negociar cuanto antes.