Mientras los diferentes gobiernos (estatal, autonómico y local) se ponían medallas por la celebración de la cumbre del clima en Madrid, la clase trabajadora ha demostrado que es la única capacitada para solucionar este y todos los problemas que genera el sistema capitalista. A la vez que José Luis Martínez-Almeida tuiteaba frases como: “Madrid es una de las grandes capitales verdes de Europa y del mundo. Tenemos que sentirnos orgullosos de acoger la #COP25 y del compromiso que tiene nuestra ciudad en la lucha por el medioambiente y la calidad del aire. Esta semana llega #MadridGreenCapital.”; se oponía a las reivindicaciones de la plantilla de conductores/as de autobuses de la EMT, que denunciabann que más de 100 turnos no se cumplen a diario por falta de personal.

Los diferentes sindicatos denunciaban una falta de personal de 145 conductores para la campaña de Navidad, 110 para cubrir los servicios especiales y 35 para los conductores que han promocionado a inspectores y que dejaran de conducir autobuses, cifra que elevan a 400-500 nuevas contrataciones para el primer trimestre de 2020 para poder ofrecer un servicio adecuado. La empresa intenta paliar las deficiencias con trabajo “voluntario” de los y las conductoras en sus días libres, es decir, la vieja confiable de la patronal de que menos personal siga sacando el mismo trabajo. Además de eso, el gobierno del PP va aprobando que diferentes servicios como Naviluz (ruta turística por la ciudad en Madrid) o los sustitutorios de metro y cercanías que prestan la EMT sean privatizados.

Con todos estos motivos encima de la mesa, una asamblea de más de 4000 trabajador@s aprobó un calendario de lucha con paros de 6:00 a 8:00 y de 18:00 a 20:00 el 29 de noviembre, de 5:30 a 7:30 y 17:30 a 19:30 el 13 de diciembre y jornadas de huelgas de 24 horas el 3 y 10 de diciembre con servicios mínimos del 40 y 50% respectivamente. El seguimiento de las jornadas de huelga fue un éxito, con un 95% según los sindicatos y más de 10.000 personas en la manifestación convocada, paro al que l@s trabajador@s de metro sindicad@s en Solidaridad Obrera se sumaron exigiendo también más personal y la depuración de responsabilidades por el fallecimiento de varios conductores por la exposición al amianto.

Todo esta huelga se ha llevado a cabo en un clima de ataques brutales de los medios de comunicación burgueses contra las jornadas de lucha, intentando criminalizar a l@s huelguistas acusándoles de amenazas contra los esquiroles o de hacer esperar horas a los usuarios. Esta hipocresía responde al temor de que los beneficios que iban a reportar la cumbre del clima a los empresarios hosteleros, cifrados en unos 15 millones de euros, se resintieran.

Esta lucha no es solo un ejemplo por la defensa de puestos de trabajo y condiciones laborales en un momento de ataque continuado de los capitalistas contra nuestros derechos y nuestras vidas, sino también contra la privatización de los servicios públicos. Además, ha demostrado que solo l@s trabajador@s podemos detener la destrucción del planeta por los capitalistas con medidas reales como la apuesta del transporte público para detener la emisión de gases contaminantes.

Por último, la huelga de la plantilla de la EMT señala la potencialidad de la unificación de las luchas y de las reivindicaciones de l@s trabajador@s y la capacidad de nuestra clase, debido al papel que jugamos en el sistema productivo en el que lo hacemos funcionar todo, de bloquear la sociedad burguesa. Sin embargo, es necesario el apoyo firme y activo y de la actuación conjunta de l@s revolucionari@s para demostrar al resto de nuestra clase la veracidad de estas potencialidades y de que, para cambiar nuestras vidas, la lucha en las calles y en los centros de trabajo y estudio sigue siendo el único camino.