De nuevo la derecha granadina, encabezada por el trifachito local, pretende acabar con las Escuelas Infantiles Municipales, un proyecto educativo de gestión pública que lleva 40 años educando a l@s más pequeñ@s de la ciudad con una metodología participativa nacida de las entrañas del Movimiento Cooperativo de Escuela Popular.

Las Escuelas Infantiles Municipales (EIMs) de Granada tienen casi la misma edad que yo. Este proyecto educativo, centrado en la metodología activa, nacida de las técnicas Freinet, es un referente a nivel estatal e incluso europeo. La gestión de dichas escuelas se lleva a través de una fundación pública, cuyos cargos y órganos colegiados están repartidos entre los cargos electos del ayuntamiento y los miembros de la Comunidad educativa de dichas escuelas. Un proyecto público, innovador y democrático que siempre ha molestado a la derecha de la ciudad. Son precisamente el prestigio de estas escuelas y la demanda de las mismas las que han defendido el proyecto de las numeras embestidas de los conservadores.

No es la primera vez que la comunidad de las EIMs logra frenar un intento de jaque hacia el proyecto por parte del Partido Popular. Hace unos años ya hubo movilizaciones que lograron frenar el penúltimo intento liquidador. Pero esta vez, la derecha granadina ha visto cómo se conjugaban los astros para liquidar el “molesto” proyecto de las EIMs. Por un lado, la Junta de Andalucía y por otro, Vox. El gobierno de la Junta de Andalucía, del mismo color que el del ayuntamiento, esta vez no pondrá ningún tipo de trabas a la hora de desmembrar y volatilizar el proyecto. Por otro lado, el hecho de que la moción de “liquidacion” sea lanzada por Vox, alivia la presión sobre el Partido Popular y sobre el verdadero artífice de toda esta operación: el concejal de educación del PP, Carlos Ruiz Cosano.

Antes de profundizar más en la materia en cuestión es preciso dar a conocer una particularidad de estas escuelas y es que atienden a todo el ciclo de Educación Infantil, abarcando la etapa completa de 0-6 años, esto es, el primer ciclo de infantil (0-3) y el segundo (3-6). Normalmente la mayoría de las escuelas infantiles sólo atienden o al primer ciclo o al segundo, pero nunca a ambos. De hecho, estos ciclos se rigen por normativas diferentes, lo que da lugar a que aparentemente lo único que una a dicho ciclo sea la nomenclatura. Las EIMs, sin embargo, tienden a concebir la educación infantil como un todo indivisible y coherente, dando continuidad así al proyecto educativo durante todo el periodo.

La operación de fulminación de las EIMs tiene varias etapas. Una de ellas sería una fase de negociación con la Junta de Andalucía, a través de una comisión mandatada por el ayuntamiento y en la cual curiosamente no habrá integrantes de la comunidad educativa en cuestión. En esta comisión se pretende hablar de cómo será la cesión de la etapa 3-6 desde el ayuntamiento a la Junta de Andalucía. La otra etapa, concerniente al primer ciclo, es más oscura, puesto que no se dice qué es exactamente lo que se pretende con ella. Los argumentos de las derechas básicamente son 2. El primero es que este servicio es impropio de un ayuntamiento. El segundo es que las EIMs le cuestan al ayuntamiento mucho dinero.

El primer argumento ya nos dice que algo se esconde detrás de esta operación, puesto que de hecho muchos ayuntamientos poseen escuelas infantiles de 0 a 3 años, unos con el servicio propio y otros con el servicio externalizado. Por lo tanto, ¿a qué se refieren con impropio? ¿A la etapa 3-6? No obstante, como en la inmensa mayoría de los casos las escuelas 0-3 son de gestión privada, quizá se les está escapando por el adjetivo que lo propio sería que esa gestión pasase a manos privadas. El segundo argumento solo lo puede dar la persona que acaba de descubrir que los servicios públicos cuestan dinero.

Pero es más, el convenio 3-6 que mantiene el ayuntamiento con la Junta de Andalucía reporta menos dinero por unidad que un concierto con una entidad privada para la misma etapa. Esta discriminación ha sido denunciada por las propias escuelas y desde hace unos años pusieron sobre la mesa una moción para que se aprobase por el ayuntamiento a fin de solicitar a la Junta de Andalucía que se igualara la cuantía del convenio con el ayuntamiento a la de un concierto con una entidad pública. Dicha moción lleva metida en un cajón desde hace años. Por lo tanto, no es tanto que las Escuelas Infantiles Municipales cuesten mucho dinero a las arcas del ayuntamiento, sino que ha habido una operación de abandono de determinadas responsabilidades financieras a fin de llegar a una situación en la que poder defender ante la opinión pública la liquidación de estas escuelas, amparándose en su elevado coste.

No obstante, la Comunidad Educativa de estas escuelas ya se está preparando para armar la movilización con los apoyos necesarios para poder defender este proyecto de escuela pública que desde el ámbito de lo municipal lleva demostrando desde hace 40 años que otra escuela es posible. Es hora, por lo tanto, de sumarse a esta lucha. No solo por una cuestión de defensa de la escuela pública, sino por una cuestión de defensa de una metodología, que en otras circunstancias sólo estaría al alcance de las clases privilegiadas y que, sin embargo, gracias a las EIMs de Granada, está al alcance de todos y de todas.