Desde hace una semana llueven los homenajes de la burguesía en los fastos fúnebres para la reina Isabel II de Inglaterra, fallecida el pasado 8 de septiembre. Desde las izquierdas parlamentarias a las derecha y extrema derecha europeas, todos aclamaron a “una gran figura femenina”, a “una mujer valiente” o “el recuerdo de una historia en movimiento”… En realidad, la reina Isabel II, cuyo patrimonio personal asciende a más de 500 millones de dólares, no tiene absolutamente nada que ver con lo que ha vivido y sigue viviendo nuestra clase social.

La familia real es uno de los pilares del sistema capitalista inglés. Si bien la Carta de Derechos de 1688, y luego las sucesivas reformas políticas para aumentar el poder de la burguesía, limitaron en gran medida el poder real, la monarquía inglesa es la expresión aún viva del poder del imperialismo británico a nivel mundial. No es insignificante que la mayoría de las joyas utilizadas durante la coronación fueron robadas de las antiguas colonias del Imperio Británico. La reina Isabel II, y ahora el rey Carlos III, no son solo los soberanos del Reino Unido: son los jefes de la Commonwealth, esta agrupación de estados del antiguo imperio colonial. Por nuestra parte, no derramaremos lágrimas por esta representante del orden mundial imperialista.

Un funeral…también de las huelgas, ¡con la ayuda de los líderes sindicales!

No sorprende que la burguesía inglesa aproveche esta oportunidad para intentar amordazar la lucha de clases. Desde este verano, múltiples huelgas han sacudido el Reino Unido, particularmente en el sector del transporte, en los puertos, pero también entre los recogedores de basura, abogados, trabajadores de Amazon, etc. En cambio, ¿qué pasa con los dirigentes sindicales de los sindicatos que anunciaron la suspensión de las huelgas para “respetar el período de duelo público”? ¡Mientras la reina es enterrada con millones de libras de dinero público, la burguesía continúa sus ataques y los precios explotan mientras los salarios siguen siendo miserables!

Sin embargo, son l@s trabajador@s del Reino Unido quienes están liderando el camino. Estos mismos dirigentes sindicales que hoy buscan enterrar las huelgas en la misma tumba que la reina, no han llevado a cabo ninguna política para tratar de hacerlas converger y permitir la construcción de un movimiento de conjunto.

Sin embargo, es de hecho una huelga general lo que necesitamos, aquí como en el Reino Unido, para contrarrestar la política antisocial de la patronal y sus representantes políticos, ya sean “republicanos” como Unidas Podemos o “monárquicos” como el PSOE, PP y Vox. Así podremos imponer un aumento general de salarios acorde al coste de la vida, el fin de los ataques a los servicios públicos, la contratación de personal para el funcionamiento de hospitales y escuelas, y la derogación de todas reformas laborales… Para eso, ciertamente habrá que cuestionar su poder, acabar con estos líderes, sean tiranos, reyes, presidentes.