¿Nos podrías explicar la situación que se está dando en Cádiz sobre el cierre de líneas públicas?

Tanto en Cádiz como en el resto de las provincias andaluzas, lo que nos hemos encontrado es que la Junta de Andalucía está recortando unidades, reduciendo líneas, incluso en algunos casos cuando hay demanda de escolarización. Desde el sindicato hemos observado que, bajo la excusa de la libre elección de centro, en realidad se está intentando cerrar la escuela pública para cubrir las necesidades de matriculación y de demanda de los centros concertados.

¿Cuál es la excusa que está dando la Junta de Andalucía para el cierre de líneas?

La Junta responde diciendo que no hay solicitudes de matriculación en la educación pública, o que tienen que reajustar la demanda y que hay que garantizar la optatividad de las 2 modalidades público y concertado.

En Cádiz se habla en términos de peligro de extinción de la educación pública ¿Nos podrías arrojar luz sobre esta situación?

En Cádiz se están desmantelando los centros educativos, un ejemplo que está suponiendo un hito es la pérdida de líneas en el IES Columela que es un centro histórico. Ya hay varios centros que han protestado, siendo este centro el que ha canalizado la protesta organizada, ya que se están viendo afectados centros de secundaria, infantil y primaria. En Cádiz como otros centros de población es donde se ven afectados al ser las zonas donde se concentra la educación concertada, sin embargo, en zonas rurales o en localidades más pequeñas donde hay poco alumnado, al ser poca clientela es la educación pública la que se encarga de atender a las necesidades educativas de la población.

¿Cómo se ha visto afectado el alumnado con necesidades educativas especiales?

En este caso los datos que hemos observado es que la educación concertada solo admite un 10% de alumnado con necesidades educativas especiales. Al requerir una educación mucho más especializada y mayores recursos tanto materiales como humanos, los concertados limitan el acceso de este tipo de alumnado, acogiendo los centros públicos prácticamente el 90%.

¿Cuál está siendo la respuesta de la comunidad educativa ante esta situación?

En un primer momento las propias direcciones de los centros daban la alerta. Por ejemplo, en San Fernando se reunieron varios institutos al ver que se perdían unidades. Igualmente, desde la junta de personal cuando nos hemos dado cuenta de esta situación, ha habido prácticamente unanimidad entre todos los sindicatos que tienen representación en la provincia de Cádiz en cuanto este ataque hay que contestarlo porque es preocupante.

También se ha tratado este tema en Marea Verde, FAMPAS y asambleas de usuarios de la educación pública, derivando en una primera movilización a nivel provincial con una manifestación en Cádiz donde a pesar de las fechas y el poco tiempo de convocatoria acudieron unas 1000 personas. Ahora el siguiente paso sería una movilización andaluza, por lo que USTEA se está coordinando con el resto de sindicatos y comunidad educativa para hacer otra movilización, en este caso a nivel andaluz, antes del fin de curso.

¿Qué destacarías de toda esta situación?

Si destacaría que algunas veces en determinadas reivindicaciones de la educación pública es difícil encontrar puntos de unión con otros sindicatos, sin embargo la experiencia que hemos tenido desde la junta de personal gaditana es que hay un consenso en que esta pérdida de unidades es un ataque directo y frontal al sistema público de educación y por lo tanto no ha habido medias tintas, ni enfrentamientos ni división, sino que estamos de acuerdo en que si queremos un sistema educativo público, con profesionales y recursos suficientes, eje vertebral del sistema educativo de este país, si queremos que este sistema siga funcionando frente a sistemas educativos privados, donde ya sabemos por informes de la UNESCO y experiencias de otros países que donde se ha implantado una gestión de la educación con una orientación más privada que han funcionado peor, toca movilizarse.

Si queremos defender la educación pública es necesaria la unidad, así en el diagnóstico el conjunto de la comunidad docente está de acuerdo en que es algo pernicioso la pérdida de unidades, no solo por una cuestión corporativa por el propio trabajo, al fin y al cabo como funcionarios tienen asegurado el trabajo, sino por el hecho de que se está acabando con un modelo educativo que ha funcionado razonablemente bien, que ha pasado de una situación del franquismo que era deplorable en cuanto a escolarización y alfabetización, siendo la educación pública la que ha tirado para llegar a los niveles en los que estamos.

Así coincidimos en que es un ataque no solamente a nuestro sistema de trabajo o nuestra forma de vida, sino que implica algo más, implica un cambio social importante que puede tener muy malas consecuencias. Por lo tanto, es razonable este consenso y destacaría la importancia de una respuesta organizada frente a los ataques de la educación pública.