logo.jpgNuevas elecciones, mismos problemas…

El resultado de las elecciones del pasado 26J vuelven a dejarnos un escenario parecido al de las elecciones del 20D. Ninguna mayoría absoluta y la necesidad de pactos para conformar gobierno. Después de más de 7 meses con un gobierno en funciones, todas las voces de los partidos con representación en el parlamento gritan al cielo frente a la posible repetición, por segunda vez, de las elecciones generales. Después de la primera ronda de consultas, Rajoy tiene, en teoría, que intentar formar gobierno. Sin embargo no parece tener muy claro lo de la investidura aunque parece contar ya con los votos de C’s en segunda votación, según Rivera, por responsabilidad política. Esta vez le toca a C’s tontear con el PP después de haberlo hecho con el PSOE en la anterior legislatura. Intentan de ese modo recuperar parte de su electorado del 20D perdido a favor del PP (cerca de un 20% según un reciente sondeo). En cuanto al PSOE, éste no sabe aún que hacer. Por mucho que haya dicho Pedro Sánchez que “no votará a quien quiere quitar”, la presión interna como externa promete ser fuerte en segunda votación si finalmente Rajoy intenta la investidura. Hoy mismo ha salido ya un sondeo que determina que el 63% de los votantes del PSOE prefieren que éste se abstenga antes de ir a unas nuevas elecciones. Por último, Unidos Podemos parece insistir en la necesidad de un supuesto gobierno de izquierdas junto al PSOE aunque lo ve díficil ya que seguirían, esta vez en mayor medida, dependiendo del acuerdo con las fuerzas nacionalistas. Podemos e IU sigue por tanto en su dinámica de gobierno con el PSOE. Es más, algunas voces de PODEMOS como la supuestamente crítica Teresa Rodriguez, incluso se atreven a “abogar por votar sí a un gobierno del PSOE en minoría” si éste deroga la reforma laboral o la LOMCE” mientras que otras de IU o de Compromís como Llamazares, Juan López o Baldoví abogan directamente un gobierno PSOE / Unidos Podemos / C’s.  Un pasito más, para contribuir a borrar de la conciencia colectiva el papel del PSOE durante los primero años de crisis con Zapatero a la cabeza (reforma laboral lesiva para los y las trabajadoras, pensionazo, recortes, dinero público a los bancos, artículo 135 de la constitución que limita el déficit público por ley a favor del pago de la deuda…) y generar ilusiones sobre la idea de que un gobierno del PSOE podría enfrentarse a las políticas de la Troika.

¿nuevo gobierno? ¿Mismos recortes?

Y es que la Troika ya está asomando. Aunque la Comsión Europea haya optado por no multar esta vez al Estado Español por incumplimiento de las reglas fiscales que podía haber supuesto hasta 2 200 millones de euros, ésta no se olvida. Sabe que en estos momentos en los que se está tratando de conformar gobierno y un mes después del Brexit no convenía multar ahora ya que en palabras de Pierre Moscovici, actual Comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas en la Comisión Juncker, dicha multa habría generado “humillación y un sentimiento antieuropeo en España”. Sin embargo que nadie se llame a engaño. La Comisión Europea no ha cambiado de bando. Esto es sólo un paréntesis debido a la situación política actual. Bruselas quiere una dosis adicional de recortes hasta llegar a rebajar el déficit del 4,6% al 3,1% del PIB en 2017 con un presupuesto duro y con una nueva ronda de austeridad exigiendo 10 000 millones de tijeretazo estructural (5000 en 2017 y 5000 en 2018). La Comisión Europea ya habla de aplicar en contrapartida de la renuncia de la multa “los compromisos adquiridos”. Pero ¿cuáles son esos compromisos adquiridos por el actual Ministro en funciones de economía De Guindos? Según Moscovici, “De Gunidos hizo promesas concretas y esas promesas deberán respetarse”.

Hay que volver a movilizarse para defender nuestras vidas.

Eso es pues lo que nos espera a la clase trabajadora y a los jóvenes en los próximos meses gobierne quien gobierne. Volver a empezar. Otra batería de recortes, de políticas antisociales, gobierne Rajoy o Pedro Sánchez con o sin el apoyo de C’s o de Unidos Podemos. Esas políticas son las que se están llevando a cabo en Europa gobierne Cameron, Hollande o Tsipras. Por todo ello, hay que dejar claro, y aunque parezca más difícil, que la mejor forma de enfrentarse a esas políticas antisociales, vengan de donde vengan, sigue siendo la movilización y la huelga de la clase trabajadora y de la juventud organizada. El ejemplo de los 4 meses de lucha en Francia nos muestra el camino a seguir. Unas terceras elecciones generales seguirán sin cambiar nuestras vidas. Las ilusiones depositadas en el cambio mediante las instituciones y las elecciones de este último periodo debe dar paso a un nuevo ciclo de movilizaciones que nos permita hacer frente, de una vez, a las políticas de austeridad que están por venir. La vuelta al curso debe ir enfocado, sin duda, en esta dirección.