A una semana del desconfinamiento anunciado por el gobierno, ¡lo menos que se puede decir es que no inspira ninguna confianza en los que se ha anunciado! Incluso el senado, aunque poco rebelde en su ánimo, acaba de votar contra el plan del gobierno.

Es cierto que el gobierno consiguió la semana pasada publicar un mapa de desconfinamiento plagado de errores, cuando sólo se trataba de establecer el estado de los lugares departamento por departamento. Hace una semana, la consigna era “hacer test, identificar y aislar”. Las autoridades sanitarias siguen siendo incapaces de hacerlo. El ministro de Sanidad apuntaba a 700.000 test por semana a partir del 11 de mayo. ¿Dónde estamos? Imposible saberlo pues los test efectuados no han sido centralizados y contabilizados.

Las mascarillas bajan de precio, ¡pero no son gratis!

En cuanto a la gestión de las mascarillas, ha sido indignante. Para negar su escasez, el gobierno primero mintió sobre su utilidad, luego se hicieron obligatorias en el transporte público. Obligatorias pero ¡pagando! Después de unas semanas que esas mascarillas faltan incluso para el personal sanitario y l@s trabajador@s más expuest@s al virus, los grupos de la gran distribución se preparan para hacer negocio. Las mascarillas que costaban 7 céntimos por pieza en febrero serán vendidas a 95 céntimos. ¡Un techo establecido por el gobierno, que nos querría hacer creer que ha tomado una medida social

Sin embargo, a razón de un mínimo de 2 mascarillas al día por persona (una mascarilla quirúrgica no puede utilizarse más de 4 horas), el presupuesto para cada familia podría alcanzar los 250 euros mensuales, mientras que se recortan los salarios, el desempleo aumenta y los precios de la alimentación están en alza. Pero Carrefour, Auchan, Leclerc y otros cuentan con beneficiarse con estas ventas de mascarillas. Y los precios del tejido de éstas no están en ningún marco y podrían dispararse. ¡Aunque estas mascarilllas no sean protecciones reales contra el virus!

Su descofinamiento es “principalmente económico”

El Consejo científico había aconsejado a Macron mantener cerradas guarderías, escuelas, institutos y universidades hasta septiembre. Si el gobierno lo ha ignorado, es porque la escuela sirve de guarderías para l@s niñ@s más pequeñ@s para que sus padres puedan volver a trabajar. Porque cada vez se ve más claro: esta apertura no es sólo una aberración sanitaria sino que no tendrá nada que ver con el funcionamiento normal de la escuela, según se contempla en las 53 páginas del protocolo sanitario.

¡Para Macron y sus colegas no somos más que carne de cañón para sus beneficios! Édouard Philippe habla del derrumbe de la sociedad y por eso da decenas de miles de millones de euros a las empresas, pero sólo algunos millones a l@s más pobres, no prevé mayores inversiones en la sanidad pública y sólo ofrece migajas a la cultura. Y siempre reduciendo nuestras libertades y nuestros derechos sociales, etc. ¡Esta sociedad que se derrumba no la queremos!

La verdadera emergencia es retomar nosotr@s mism@s el control de la situación

Desde e inicio de la pandemia ni el gobierno ni el estado han sido capaces de garantizar nuestra seguridad sanitaria. No hay suficientes mascarillas ni test, los hospitales está sobrecargados, las camas suprimidas son millares. Frente al desprecio por nuestra salud y los múltiples ataques a nuestros derechos, llamamos a l@s trabajador@s a ejercer de la forma más masiva posible su derecho a la retirada del puesto de trabajo y a ponerse en huelga.

Los llamamientos en esta dirección se han lanzado para el 11 de mayo en varios sectores, en Correos, en educación…hace falta que se generalicen. Y a partir de la próxima semana, como tant@s activistas sindicales, frentes de lucha, barrios de clase trabajadora intentaron el 1 de mayo, a pesar de la desatada represión policial, va a hacer falta que pongamos un pie en las calles nuevamente, de una manera obviamente segura para nuestra salud, pero de forma determinada, para no dejarnos aplastar en nombre del estado de emergencia sanitaria. ¡Porque más que nunca, nuestras vidas valen más que sus beneficios!