Queremos denunciar la situación de la sanidad pública y la gestión de la crisis sanitaria y de cuidados que está generando la pandemia del COVID-19, tanto en el estado español como en el mundo en general.
Nuestra denuncia, no pretende ser una crítica al gobierno para juzgar simplemente si pensamos que se están tomando todas las medidas necesarias o no. Lo que pretendemos no es solo denunciar, sino exigir que se pongan todos los recursos disponibles al servicio de las demandas del personal sanitario. Que no pretendan engañarnos, porque hemos hablado directamente con ell@s en hospitales del estado, much@s profesionales de Castilla La Mancha, y sabemos que no disponen del material necesario para atender a l@s pacientes, ni de EPIS que puedan protegerlos a ell@s mism@s y evitar que sean l@s propi@s medic@s, enfermer@s, limpiador@s, etc. quienes propaguen el virus en los hospitales y fuera de ellos cuando vuelven a sus casas, pues como nos dicen: “No nos han hecho ninguna prueba…convirtiéndonos en los principales vectores de contagio”.

Es evidente que la sanidad privada no está todavía al 100% al servicio de la pública puesto que existen camas, y otro tipo de material sanitario, que no están siendo utilizadas, los hospitales privados no están trabajando al mismo nivel que los públicos. Cabe preguntarse, ¿acaso se está reservando la privada por si tuvieran que atender a los capitalistas o a los políticos que trabajan para el capital? ¿O quizá sea porque se prevé que en la próxima semana aumente el número de contagiad@s y se esté reservando para la población más joven?, “pues al fin y al cabo l@s jubilad@s ya no son rentables para el sistema socioeconómico”. Son muchas las preguntas las que se vienen a la cabeza, por lo que no sólo exigimos respuestas. Un pueblo que pierde a sus seres queridos, igual también pierde el miedo a morir y entonces quizá el miedo empieza a cambiar de bando.

La sanidad castellanomanchega colapsada y el Hospital Universitario de Toledo cerrado

Existen hospitales en el estado español que aún no se han abierto, como el Hospital Universitario de Toledo en Castilla La Mancha. El presidente de la comunidad, Emiliano García Page, ha anunciado recientemente que “e nuevo hospital de Toledo se pone a disposición del estado para que el ejército lo abra en caso extremo”. Pero, ¿acaso no estamos ya en un caso extremo cuando el número de casos en todo el estado asciende a 47610 y 3434 fallecid@s?

Quizá nos digan que estas cifras no son tan alarmantes, pero nos dicen en los hospitales que “los funerarios no van a dar abasto a enterrar a la gente como no se pongan más medios”, y para nosotrx@ todos los medios son pocos cuando se trata de salvar vidas. Por lo tanto, exigimos que el Hospital Universitario de Toledo en Castilla La Mancha no lo debe abrir ningún ejército, sino que se debe poner a disposición del personal sanitario. Si en el ejército hay médicos y además disponen de material sanitario, pues que sea éste el que se ponga al servicio de la sanidad pública y no al revés.

Es necesario abrir este hospital inmediatamente y todos los que haya en esta situación en todo el estado, pues independientemente de que no cuenten con todo el material necesario, siempre estará mejor acondicionado que los hospitales de campaña montados en IFEMA, donde se atiende a l@s pacientes en condiciones que, como se muestra en las imágenes difundidas, dejan mucho que desear: recuerda a Camp Funston, Kansas, un campo de enfermos de gripe española allá por 1918.

Es necesario también que se habiliten edificios que puedan atender a l@s pacientes en mejores condiciones, como por ejemplo las facultades de Medicina, porque en muchos hospitales ya no hay sitio para las camas y hay pacientes que los están atendiendo en el suelo. El señor Page también se escudaba diciendo que no había personal y material suficiente para hacer funcionar este hospital. Pues tenemos la solución: aceptarla ayuda internacional a otros países de médicos, por ejemplo Cuba o China, países que ya envían personal y material sanitario.

Que se pongan de una vez las fabricas del estado que no puedan cerrar del estado a fabricar EPIS y el material que el personal sanitario demande, nacionalizando estas fábricas al menos temporalmente, y asegurando las medidas de salud laboral, haciendo cumplir la legislación para proteger también a los y las trabajadoras. Es necesaria una reconversión de toda la industria para fabricar material sanitario en estos momentos, porque se trata de salvar vidas y no es hora de preocuparse de las pérdidas económicas de las grandes empresas. Éstas se pueden permitir disminuir su beneficios anuales, pero nosotras, las trabajadoras, no nos podemos permitir arriesgar nuestras vidas ni las de nuestros seres queridos.

Porque no vamos a permitir que las grandes empresas y multinacionales sigan haciendo negocio con nuestra salud y pretendan hacernos pagar las mascarillas, las batas, el material sanitario a precios desorbitados. No vamos a permitir que mientras los capitalistas especulan y se siguen enriqueciendo, sea el estado el que a través de nuestros impuestos pague a los de siempre, mientras la clase trabajadora pierde sus casas, sus empleos, salarios y hasta la vida.

Hay que recordar que la crisis sanitaria lo es en otras partes del mundo, donde además de convivir y/o morir por coronavirus conviven con guerras, hambre, frio y otras pandemias; lugares donde igual ni se enteran de esta nueva amenaza, porque llevan años muriéndose por pandemias peores que ésta, lugares donde probablemente las muertes ni siquiera se cuenten porque para los capitalistas sus vidas valen todavía menos que las nuestras…. Debemos de estudiar la forma de ayudarl@s también.

Sabemos también de primera mano que el sector funerario está empezando a verse desbordado con esta situación. La funeraria más grande de Madrid ya ha tenido que cerrar por falta de EPIS, y en otras partes del estado anuncian que es posible que se les acaben próximamente. A quienes se mueren por coronavirus son enterrados 3 horas después, sin posibilidad de un entierro digno. Ya nos ocuparemos de hacerles un homenaje a l@s trabajador@s víctimas del capitalismo. Porque no nos engañemos: el sistema económico y aquí el Ibex 35 está haciendo sus cuentas, para ver cuántas personas se pueden permitir dejar morir para que sigamos produciendo y puedan extraernos su plusvalía.

Porque seguiremos diciendo alto y claro, y ahora más que nunca que nuestras vidas valen más que sus beneficios.