El gobierno PSOE-UP desde que echó a andar hace menos de 3 años no ha dejado de batir records y de “sumar medallas” en su haber, tanto en el relato propagandístico para los enfervorizados votantes de Unidas Podemos para quienes por fin “se asaltaba el cielo” prometido como para quienes, desde la izquierda anticapitalista, señalamos desde el minuto cero y tras aquel tragicómico abrazo Pedro-Pablo que iba a convertirse en una pesada losa para el programa de l@s trabajador@s y la juventud. No toca hablar aquí de cuál ha sido su medallero en material laboral, represiva y en vivienda, sino del ignominioso record recién alcanzado con los 48.833,66 millomes de euros presupuestados en Defensa, menos de los reales, escabullidos en otras partidas

Alguien podría decir que si afirmamos que el gobierno más de izquierdas en el E.español apuesta por la guerra de cara al 2023 estaríamos haciendo una crítica gruesa, demagógica y muy parcelada. Nada más lejos de eso. Porque si a continuación añadimos que la cantidad presupuestada y transigida finalmente por Yolanda Díaz y UP, solamente teniendo en cuenta el aumento 26,3% final en Defensa, supera ya con creces el 3% del PIB y resulta la suma de casi todos los ministerios estríctamente sociales juntos (o 4 veces el presupuesto de Educación) es ya imposible mantener la venda en los ojos ni desenmascarar la vocación social con la que nos machacan.

Que Pedro Sánchez pidió a finales de junio, saltándose a la torera el acuerdo de gobierno con UP que nada mencionaba, un “compromiso de país” a todos los grupos parlamentarios para cumplir con las exigencias de la OTAN y Joe Biden en la cumbre de la Alianza en Madrid, (adelantadas por Donald Trump hace un par de años), de aumentar el PIB en Defensa hasta alcanzar el 2% en 2029 está fuera de duda. Que la titular Margarita Robles afirmaba hace unas semanas su “satisfacción porque hacía muchísimos años que no se invertía tanto en Defensa” y criticaba el “antimilitarismo, que no se corresponde con la realidad del siglo XXI” refuerza los datos de que el falso gobierno de progreso acaba de firmar unos presupuestos militaristas que se publicitan como si nuestros soldaditos y armas fueran en misión humanitaria. 

Como señala Juan Carlos Rois, miembro del grupo antimilitarista Tortuga, la evolución del enorme gasto militar en el E.Español, que ha ido in crescendo acelerado en los últimos años, primero con el PSOE en solitario y luego con el gobierno de coalición en las 3 útimas partidas, denota un rasgo de preocupante militarización que por supuesto no tenía en cuenta ninguna profecía respecto al estallido de la guerra en Ucrania pero que hasta este 2022 no ha obligado a hacer el teatrillo de levanter la voz y decir “Alto, por aquí no pasamos” al economista Nacho Álvarez, exanticapitalista y negociador de la parte morada. Y vaya que han pasado, sin ni siquiera explicar a sus devotos votantes con qué caramelo o contrapartida merece la pena seguir de puntillas al PSOE.

Sin embargo, a pesar del espectacular aumento presupuestario de Defensa, por encima del resto de ministerios, desde enero los consejos de ministros del gobierno de coalición ya han gastado casi 3500 millones de euros más de los presupuestado para este ejercicio. Pero lo que nos debería resultar mucho más obsceno son aquellos incrementos extra en gasto militar en 2 fórmulas engañosas: a través de créditos extraordinarios por un importe de 1.601 millones desde Industria en ayudas de I+D para financiar Programas Especiales de Armamentos y la transferencia de crédito desde el Fondo de Contingencia, un capítulo para hacer frente a imprevistos, donde se sufragan las misiones militares en el exterior y también inversiones en armamentos. 

El gobierno en el que Unidas Podemos está como el socio responsible garante de estabilidad para atemperar el ardor guerrero del PSOE, como llegó a insinuar Ione Belarra cuando pidió al president una Conferencia de Paz, ya ha desplegado 632,5 millones para la adquisición de armamentos, otros 367,2 para misiones en el exterior, una transferencia de crédito de 1.110,7 millones de Sanidad a Defensa para financiar el Plan de Inversiones en Equipos de Alta Tecnología de los hospitales militares y 29,75 millones para adquirir equipos de radio para las unidades del ejército destinadas en torno a Rusia. En total, 2847 millones solamente en apoyo a Ucrania, sin mencionar los envíos. La carrera armamentística de la OTAN y el suculento negocio del lobby militar español no se pagan solos. Sus guerras las seguimos pagando, en euros y en vidas, l@s trabajador@s.