La huelga del 9F en Andalucía: un primer paso por la estabilidad de los y las interinas.

El pasado 9 de febrero, el profesorado interino andaluz hizo huelga en los centros públicos de primaria y secundaria. El seguimiento fue muy importante en aquellas zonas y centros de trabajo en el que el número de interin@s es muy alto como puede ser por ejemplo el Campo de Gibraltar en la provincia de Cádiz. Tanto el seguimiento, como las concentraciones en las puertas de las delegaciones provinciales como sobre todo las asambleas posteriores estuvieron muy por encima de lo que cabía esperar en un principio. Desde entonces, numerosas asambleas de centro se han ido consolidando hasta llegar a celebrarse una asamblea andaluza de representantes de asambleas en la que se creó un Comité de huelga andaluz. En dicha asamblea andaluza se acordó seguir con la movilización dando cobertura legal para 15 días de huelga (del 12 al 23 de marzo) para que cada centro en función de su correlación de fuerza pueda ponerse en huelga el tiempo que determinen los y las trabajadoras en sus asambleas. Asimismo, se acordó que dos días de huelga fuesen comunes a toda Andalucía (el 12 y el 16 de marzo) con movilizaciones conjuntas. Una manifestación centralizada en Sevilla el 12 y concentraciones descentralizadas en cada provincia el 16. El estudiantado ya ha lanzado por medio de la Unión Sindical Estudiantil (USE) un llamamiento a la huelga estudiantil para el 13 de marzo.

¿Por qué se movilizan el profesorado interino andaluz?

El profesorado interino salió a la calle el pasado 9 de febrero para exigir la estabilidad de su sector. A día de hoy más de 20 000 docentes (un 20%) sufren una situación de precariedad insostenible con la duda de si acabarán trabajando o no el curso siguiente y en el caso de hacerlo cuál será ese año su destino. Esta situación se ha visto agravada con el “gran acuerdo” entre el gobierno del PP y los sindicatos CCOO, UGT y CSIF a nivel estatal que se basa en pasar en los próximos 5 años de una tasa de interinidad del 30% al 8%. Eso que un principio parece un buen acuerdo ya que disminuye la precariedad en el sector deja de serlo para los actuales trabajador@s interin@s si esto no va acompañado de un plan de estabilidad que asegure que esas plazas precarias convertidas en fijas les son destinadas. De poco sirve en definitiva consolidar plazas pero no a los y las trabajadoras que a día de hoy las ocupan o lo que es lo mismo no tiene ningún sentido que esas plazas dejen de ocuparlas profesionales que llevan años impartiendo clase para sustituirlos por otros que no han trabajado nunca. Hay que crear más plazas para mejorar la calidad de la educación y asegurar, mediante una modificación en el sistema de acceso por ejemplo por el concurso de méritos, que el profesorado interino pase a ocupar dichas plazas. Eso es lo que se exige al gobierno de Rajoy. En cuanto al gobierno de Susana Díaz, dicho colectivo exige abrir un proceso negociador de plan de estabilidad permanente para todo el profesorado interino hasta el acceso para que “quienes están se quedan”. Basta ya de tener, año tras año, que jugarse su puesto de trabajo en un examen que ya ha sido aprobado por muchos aunque sin plazas.

¿Qué hacer para ganar?

En primer lugar es importante que este movimiento siga organizándose por abajo y siga dirigido por l@s propi@s trabajador@s. En ese sentido, l@s que deben marcar los ritmos de la movilización y deben ser interlocutores con la administración son l@s propi@s interin@s. Que nadie hable por ell@s. En segundo lugar es necesario conseguir la máxima solidaridad del conjunto del profesorado sea este precario o funcionario. Cajas de resistencia deben crearse en cada centro y numerosas acciones deben fraguarse conjuntamente. Para conseguir eso, es central que el conjunto de las organizaciones sindicales apoyen los acuerdos de la Asamblea andaluza de interin@s. CGT ya lo ha hecho siendo el único sindicato que convocó la huelga del pasado 9 de febrero. Los demás sindicatos deben sumarse ya a esa hoja de ruta y convocar también la huelga. CCOO, UGT y USTEA deben seguir ese camino que numerosos sindicalistas de dichas organizaciones ya están siguiendo. Pero por último, todo esto no es suficiente. Si bien es cierto que el plan de estabilidad es competencia de la Junta de Andalucía, es decir que dicha administración tiene competencia para asegurar que al menos todo el profesorado interino trabaje de manera permanente los próximos años el mismo tiempo que ha trabajado este curso, no es menos cierto que la solución final, que pasa por asegurar que las plazas ofertadas las acaben ocupando los que ya están, depende del Ministerio de educación a nivel estatal. Y para lograr cambiar eso, es necesario y muy urgente que el conjunto de los y las interinas de todo el estado que representan un 30% de la plantilla se pongan también en pie de guerra. No sirve de nada golpear cada uno por nuestro lado. Hay que salir tod@s a la vez. Y para eso, todas las organizaciones sindicales tienen de nuevo una enorme responsabilidad. CCOO, UGT, CGT y los STE’s deben llamar ya a una huelga en todo el estado que siga el calendario fijado por Andalucía con al menos dos días de huelga: el 12 y el 16 de marzo. Sólo de esa forma se podrá hacer retroceder al gobierno del PP y hacerles comprender que la solución en la educación como en la sanidad pasa por mayor financiación y en ningún caso por precarizar aún más a los y las trabajadores. Un buen momento para avisarles de que no pasaremos por el MIR educativo que sólo tiene como objetivo que “becari@s” ocupen el puesto de trabajo de l@s actuales interin@s cobrando, eso sí, mucho menos.