Hoy día l@s estudiantes deben afrontar la austeridad, los recortes en educación y las pobres condiciones de aprendizaje. En lugares como EEUU, eso significa que l@s estudiantes adquieren enormes deudas y al graduarse apenas consiguen el salario mínimo. En Francia el acceso a la educación se ve continuamente amenazado, y en muchas otras partes, como el Reino Unido, se traduce en la lucha contra las tasas universitarias.

En lugares como la India, en la Universidad Jawaharlal Nehru (JNU) o en Pakistan, la mayoría de las reivindicaciones son parecidas pero además añaden la represión policial en los Campus. En muchas de estas luchas, l@s estudiantes de todo el mundo están siendo un ejemplo de combatividad.

El Studient Action Committe (Comité de Lucha Estudiantil, SAC) es una coalición en la que participan alrededor de 20 organizaciones estudiantiles y que demandan mejoras para sus universidades, educación gratuita, protección contra el acoso sexual y el final de la represión contra l@s estudiantes. Para ello, el SAC convocó una marcha estatal de solidaridad estudiantil el pasado 29 de noviembre.

El PSC (Coalición Progresista de Estudiantes) convocó en marzo de 2018 una movilización estatal con reivindicaciones similares. Ésta se celebró en 8 de las ciudades más grandes del estado. La de este año ha superado a todos los anteriores, incluyendo manifestaciones en alrededor de 50 ciudades distintas, no sólo grandes poblaciones sino también localidades más pequeñas y universidades.

Las principales reivindicaciones incluyen, por ejemplo, levantar las prohibiciones a las organizaciones estudiantiles en todas las instituciones educativas, y eliminar las normativas que impiden a l@s estudiantes participar en actividades políticas. Las organizaciones estudiantiles fueron prohibidas en Pakistán en 1984 de mano del general Zia ul Haq . Desde entonces ha habido intentos de recuperarlas, pero siempre han sido bloqueados desde los tribunales o mediante la legislación, argumentando que prohibir las organizaciones de este tipo evita la violencia en los campus.

Múltiples intentos de reprimir la organización estudiantil se han dado con el tiempo, como por ejemplo las declaraciones que las universidades hacen firmar a l@s estudiantes en las que deben jurar no desarrollar una actividad política mientras asistan a la universidad, bajo pena de expulsión si no lo cumplen. Este tipo de documentos son obligatorios en universidades de todo Pakistán y a menudo son firmados por l@s estudiantes ante la presencia de 2 agentes del gobierno.

Hay casos en los que el mismo estado interviene cuando los l@s estudiantes presentan una actividad política. El 31 de octubre, l@s estudiantes de la Universidad Sindh, en la provincia de Punjab, protestaron contra los cortes de agua en una residencia universitaria, lo que llevó a policía a arrestar a 17 estudiantes bajo el cargo de sedición. Las leyes de sedición en Pakistán vienen del tiempo del colonialismo británico y se usan principalmente para silenciar la disidencia política. Las penas pueden incluir hasta la encarcelación de por vida.

La presencia policial en los campus se ha convertido en algo común, e incluso al algunos se han instalado controles al más puro estilo militar. En otros casos, los fundamentalistas de la derecha aterrorizan a l@s estudiantes. En 2017, Mashal Khan, un estudiante de Periodismo activista en movimientos estudiantiles, fue acusado de blasfemia y linchado por un grupo de derechistas. Como consecuencia, el SAC demanda que ese día, el 13 de abril, sea declarado festivo en conmemoración de Khan.

Pakistán ha tenido múltiples y muy conocidos casos de acoso sexual que han hecho aumentar la consciencia en los campus acerca de este problema. Un caso conocido fue el de Namrita Chandani (Kumari), una estudiante de Odontología del Bibi Asifa Dental College, que fue asaltada y asesinada en su residencia. Otro caso fue el de la facultad de Balochistan, que instaló cámaras ocultas en los baños y zonas de fumador@s para espiar y extorsionar a l@s estudiantes.

Además, las residencias de estudiantes han implantado toques de queda sólo para las estudiantes, implantando así normativas completamente sexistas. El SAC reivindica universidades libres de acoso sexual, mediante la formación de comités anti-acoso formados por mujeres y la supresión de los toque de queda.

Para l@s estudiantes pakistaníes que pueden permitirse ir a la universidad, las condiciones de aprendizaje son paupérrimas. Encontrar alojamiento puede ser una tarea realmente difícil ya que muchas universidades privadas no tienen residencias estudiantiles o, en su defecto, proveen de alojamiento a distancias de hasta 10 millas del campus. En estos casos, l@s estudiantes no tienen más remedio que acceder a residencias privadas, usualmente masificadas y en muy malas condiciones, donde a veces se aloja hasta a seis personas en una habitación individual. El SAC reivindica en estos casos que la administración universitaria debe proveer a los y las alumnas de alojamiento durante el periodo estudiantil además de una educación gratuita para tod@s.

Incluso tras graduarse, la incorporación al mercado laboral es muy complicada para la juventud. Se calcula que hay un@s 500.000 graduad@s sin empleo, lo que explica el fenómeno migratorio hacia Europa y otras zonas para encontrar trabajo. La actual devaluación de la rupia y la creciente inflación han llevado a que el salario mínimo en Pakistán esté muy por debajo de las necesidades básicas de las personas. El SAC reivindica medidas que favorezcan el empleo para la juventud y el establecimiento de una prestación por desempleo que garantice que la gente pueda cubrir sus necesidades más básicas.

Muchos de los problemas a los que se enfrentan l@s estudiantes en Pakistán son similares a los de l@s estudiantes de EEUU. La militarización está aumentando alarmantemente tanto en la secundaria como en las universidades. Much@s estudiantes que afrontan deudas masivas y falta de alojamiento, se ven obligrad@s a trabajar de manera precaria por sueldos mínimos que les faciliten cubrir sus necesidades básicas, e incluso deben mantenerlos tras graduarse para pagar las enormes deudas que atesoran.

En EEUU también afrontan una epidemia de acoso sexual y ataques de éste tipo en los campus, y en muchos de éstos casos las universidades no dan parte de ellos a las autoridades, tratando de ocultarlos. Allí, l@s estudiantes que protestan también se topan con la hostilidad de las administraciones, que tratan de absorber todo movimiento estudiantil bajo su control.

Los movimientos estudiantiles en Pakistán y a lo largo del mundo están mostrando el camino a seguir para el resto de las organizaciones. Están demostrando las posibilidades que l@s estudiantes tienen para autoorganizarse y tomar el control de sus propias universidades y las condiciones de aprendizaje. Están mostrando la importancia de la organización más allá de sus propios centros de estudio, llevándola al panorama político nacional. Pese a ser organizaciones exclusivamente estudiantiles, han conseguido apoyos de sindicatos y otras organizaciones de trabajador@s .

Incluímos parte del comunicado escrito por el SAC con motivo de la marcha:

“Hace 5 años que estudiantes, trabajador@s y campesin@s se levantaron contra la tiranía de la dictadura de Ayub Khan. Durante más de 139 días, l@s estudiantes se mantuvieron firmes hasta que la revuelta marcó el final del régimen de Ayub.

A principios de noviembre de 2019 más de 20 organizaciones estudiantiles de todo Pakistán y sus áreas administrativas se unieron para formar el SAC, bajo cuyas siglas l@s estudiantes marcharán unid@s el 29 de noviembre reivindicando lo que les pertenece y les ha sido brutalmente arrebatado.

El día 29 marcharemos por el renacimiento de los sindicatos estudiantiles en Pakistán, por el final de toda forma de acoso en los centros de estudio, por más universidades en las zonas marginales de Pakistán y sus otras áreas administrativas, por el final de la militarización de los campus, por el fin de las desapariciones de estudiantes, por un entorno más limpio para l@s estudiantes y por una vida digna ¡Volverán a oírse los ecos de las voces del 68!”

Llamamos a la solidaridad con l@s estudiantes de Pakistán, contra la intimidación de las administracines y del estado.