El 2 de Noviembre se conmemora el Día de la Resistencia en la ciudad de Kobane frente al Estado Islámico y desde Rojava se quiere aprovechar esta fecha para reclamar la solidaridad internacional contra la invasión turca del norte de Siria que vuelve a traer la guerra 4 años después, bajo la mirada tacticista de EEUU y Rusia.

La incertidumbre no para de crecer entre la población del Kurdistan sirio, presos de los juegos de intereses imperialistas. El 22 de octubre, en la reunión de Sochi, Vladimir Putin y el presidente turco Tayyip Erdogan acordaron patrullar la frontera turco-siria, acuerdo, que ha sido violado tras la decisión de Ankara de lanzar una operación militar contra zonas bajo control de las milicias kurdas.

El 27 de octubre, las Fuerzas Democráticas Sirias, que incluyen unidades kurdas, anunciaron el comienzo de la retirada de las tropas. Pero dos días más tarde ya se produjeron enfrentamientos por primera, en este nueva crisis abierta, entre fuerzas del régimen sirio de Al-Assad y el ejército turco.

Se contabilizan más de 200 víctimas civiles, desde que las tropas de Tayyip Erdogan invadieran el norte de Siria el pasado 9 de octubre. Esta invasión fue avalada por el propio presidente de EEUU, quien previamente había determinado el retiro de 2.000 soldados estadounidenses de la zona, acabando así, con la alianza que su Gobierno mantenía con los kurdos de la región. Esta traición vuelve a poner de relieve la inviabilidad de tejer alianzas con las potencias imperialistas como estrategia para la liberación tanto del pueblo kurdo como del palestino.

El cambiante juego de intereses imperialistas sobre el tablero sirio vuelve a golpear a la población más humilde de Rojava (kurdistan sirio), territorio que logró su autonomía de la mano del PYD (Partido de la Unión Democrática) en el marco del levantamiento popular de 2011 contra el Presidente Sirio Bashar Al-Assad. Aquel levantamiento popular al calor de la Primavera Árabe desató la partida geoestratégica que desembocó en la Guerra de Siria y que ha costado ya más de 370.000 vidas.

Desde IZAR reafirmamos nuestro compromiso con la autodeterminación del pueblo kurdo y nos sumamos a la campaña internacional en defensa de Rojava y contra la agresión del ejército turco, principal actor de la OTAN en la región.

Llamamos a las organizaciones anticapitalistas; sindicatos y movimientos antiimperialistas a mantener en pie una campaña internacional de apoyo a Rojava y concentrarse frente a embajadas y consulados turcos, a lo largo y ancho de Europa.

¡Fuera las manos imperialistas del Kurdistan!