La manifestación del 1 de mayo, día internacional de la clase trabajadora, tiene sus raíces en las acciones de l@s trabajador@s estadounidenses en 1880, cuando exigían mejoras en las condiciones laborales, incluyendo la jornada de 8 horas. En años recientes, la fecha ha sido recuperada en los EEUU de manera espacial por organizaciones en defensa de los derechos de l@s inmigrantes y l@s trabajador@s con salarios más bajos – quienes llevaron a decenas de miles a la calle. Manifestantes con demandas en cuestiones como un servicio sanitario accesible, contra la violencia policial racista, los derechos de las mujeres y personas LGTBI, y también justicia medioambiental acrecentaban las protestas.

Este año, el “May Day” era claramente oportuno como un día de protesta de l@s trabajador@s: el paro ha subido a un nivel desconocido desde la Gran Depresión. Unos 30 millones de trabajador@s estadounidenses han solicitado subsidios por desempleo, y el porcentaje oficial de desempleo ha subido hasta al menos el 18%. Y estos números son iguales o superiores en muchos otros países.

Este año, ante la pandemia del Covid-19, países acostumbrados a ver a centenares de miles de trabajador@s en las calles han tenido muchos menores eventos que antes. Sin embargo, una gran variedad de métodos se han usado para llevar adelante las protestas. Much@s trabajador@s conmemoraron el día con eventos online. En ciudades donde ha habido eventos al aire libre, l@s activistas generalmente llevaban máscaras y guardaban la distancia social, o participaban de caravanas de coches, haciendo sonar sus bocinas y ondeando banderas. Hubo caceroladas alrededor del mundo, incluidos los EEUU.

Varios miles de sindicalistas en Atenas, Grecia, se alinearon en la Plaza Syntagma en lugares que se habían marcado en el suelo como cuadrados de colores a 1,5m de distancia. En Estambul la policía atacó una manifestación que se había formado a pesar de las normas de encierro del gobierno. Cientos se unieron a la concentración en Berlín a pesar de los esfuerzos de las autoridades de prohibirlo; miles de policías fueron desplegados para evitar que más se unieran.

Huelga a través de baja médica, huelga laboral y huelga de alquileres.

En los EEUU, una coalición de trabajador@s de Amazon, Instacard, Whole Foods, Taget y FedEx se dieron de baja o hicieron huelgas por horas el 1 de mayo para exigir mejores condiciones de sanidad y seguridad, baja médica y un aumento por peligrosidad. Se pusieron piquetes en algunos almacenes y se llamó al boicot de consumo ese día.

Trabajador@s de docenas de almacenes de Amazon han dado positivo en test de Covid-19, y al menos uno ha muerto. Un comunicado de l@s trabajador@s de Whole Foods expresó que las políticas equivocadas de la compañía fueron ampliamente responsables de que trabajador@s cogieran el virus, y “por estas razones, vamos a llamar a una huelga masiva a través de baja médica y ejercer nuestro derecho a rechazar el trabajo en condiciones inseguras”.

Estas acciones se construyeron con el momento generado por numerosas huelgas no oficiales en marzo y abril. Christian Smalls, que fue despedido de Amazon por organizar una huelga en el almacén de la compañía en Staten Island, ayudó a llevar la protesta del 1 de mayo hasta allí. Algunas enfermeras acudieron a mostrar su apoyo.

Organizó una marcha hasta Nueva York, que ayudó a organizarse a inmigrantes y trabajador@s con salarios bajos, preparó una caravana de coches y protestas en Times Square, en donde se manifestaron con bolsas corporales. Los carteles y pancartas pedían la cancelación del pago de alquileres, el vaciado de prisiones y “#Recovery4All” (Recuperación para todos). La caravana terminó en el cuartel general del Director Ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos.

Enfermeras y otr@s trabajador@s de la sanidad en al menos 13 estados se unieron a breves huelgas exigiendo un equipamiento de protección adecuado. Algun@s protestaban por el hecho de que otr@s trabajador@s que habían llamado la atención sobre este problema han sido sancionados. Unas 60 enfermeras en los EEUU han muerto en la epidemia, según l@s organizadores del May Day. “Las enfermeras firmaron un contrato para cuidar de sus pacientes, no para sacrificar sus vidas en el frente de la pandemia de Covid-19” ha dicho Bonnie Castillo, del Sindicato Nacional de Enfermeras, a reporteros de AP.

La huelga de alquileres organizada el 1 de mayo ha dado señales de convertirse en la mayor acción coordinada a nivel nacional de ese tipo desde la Gran Depresión, y quizá en la historia de los EEUU. Se han hecho planes para hacer huelgas en los próximos meses. Más de 200000 casas se han unido a la huelga del 1 de mayo, según una estimación, incluidas más de 12000 en Nueva York y 8000 en Los Ángeles. En movimiento se a inflamado en varias ciudades grandes, incluyendo Philadelphia y Washington DC y en California. Las demandas incluyeron la suspensión de los alquileres, hipotecas y facturas durante esta crisis y una moratoria de desahucios y ejecuciones hipotecarias. El Consejo Nacional de Alojamiento Multifamiliar ha publicado que el 31% de los inquilinos no han pagado en abril, y que ese número aumentará en mayo.

Acontecimientos en Connecticut

Miembros de Socialist Resurgence en Connecticut han mandado las siguientes crónicass: “Concentraciones del 1 de mayo en Hartford y Stamford han reflejado un aumento del enfado de la clase trabajadora con el gobierno y las grandes empresas durante la crisis del Covid-19. Unos 200 coches se concentraron y rodearon el congreso estatal en Hartford, mientras una concentración online era emitida en directo.

La lista de oradores de la concentración incluía a Carmen Lanche, de Unidad latina en Acción, que pedía al “gobernador Ned Lamont que cree un fondo de 150M de dólares como ayuda por desastre a los trabajadores indocumentados en Connecticut”. Otro orador, Keeronie Williams, un miembro del sindicato 32JB SEIU dijo “Necesitamos apoyar nuestros trabajadores en primera línea. No tener un equipo de protección adecuado y una cobertura sanitaria si nos ponemos enfermos… ¿Quién va a preocuparse por nuestras familias?

Sal Luciano, el presidente de AFL-CIO en Connecticut, ha destacado la lucha por l@s trabajador@s indocumentad@s diciendo “Excluir las familias inmigrantes de las ayudas por el Covid-19 es peligroso y está mal, y hoy decimos que ya basta. Estamos en esto junt@s, y no vamos a parar de luchar hasta que ganemos justicia para todas las familias trabajadoras, sin importar donde nacieron”.

Mike Pinho, un sindicalista de electricidad en IBEW y miembro de CT Workers Crisis Response (CWCR), expuso una lista de exigencias de las CWCR que podrían se pagadas “gravando grandes corporaciones y rentas para financiar medidas de emergencia, redirigiendo fondos del presupuesto de defensa, sin tener que exigir impuestos a trabajador@s ni recortes de servicios”.

El sonido de cuernos anunciando el crecimiento de un nuevo movimiento de solidaridad “Covid” ha sido acompañado por otra concentración en el parlamento estatal organizada por Stop Solitary CT (Stop Soledad Connecticut) y estaba dirigido a la liberación de pres@s durante la pandemia. Los organizadores instaron al “gobernador Lamont a prevenir que el Covid19 se convierta en una pena de muerte para personas encarceladas a través de la liberación de todas las que puedan ser sacadas de manera segura”.

En Stamford, un piquete móvil de 25 coches se pasaron la tarde zigzagueando por la ciudad haciendo sonar sus bocinas. Se levantaron demandas por los derechos de l@s trabajador@s, incluyendo a trabajador@s indocumentados. La acción la organizaron trabajador@s hosteler@s de Local 217 Unite Here, e incluyeron un tributo móvil al miembro y dependiente de tienda en el Hilton, Robert Tweedie. Mientras exponían una larga lista de demandas dirigidas al gobernador de Connecticut que estaban incluidas en las concentraciones anteriores de Hartford, l@s trabajador@s también apuntaron a los dueños que mostraron entre poco y ningún apoyo durante la pandemia.

Miles de trabajador@s no han recibido todavía subsidios de desempleo en Connecticut. Edgar Jean, trabajador del Hilton con 7 hijos, pregunta “¿Qué vais a hacer cuando os peguen la patada del hotel y tengáis que comer?” Trabajador@s señalaron que el hotel Sheraton había recortado el seguro médico para trabajador@s despedid@s el 31 de marzo y se ha negado a pagar un extra de peligrosidad a los que siguen empleados.

La necesidad de “organizaciones de lucha independientes”

La miembro de Socialist Resurgence, Mischa C., desde Minnesota, envía los siguientes pensamientos sobre el May Day, de su ensayo de 2016: “Solo unos años antes, millones de personas estaban claramente protestando contra las guerras de Irak y Afganistán, pero ahora los números estaban en los cientos. Entonces, cuando se hizo una llamada a un “día sin inmigrantes” (el 1 de mayo de 2016), muchos eran escépticos sobre si algo interesante iba a pasar. Entonces, de repente, como si de la nada, un millón de personas salieron a la calle en Chicago, y centenares de miles más protestaron alrededor del país. Mientras esa protesta en concreto fue enorme, el movimiento nunca fue capaz de mantener esos números.

Esto es un síntoma de un problema mayor al que se enfrentan l@s activistas alrededor del mundo, el problema de la organización. Sin un partido de trabajador@s independiente y de masas que aprenda de las lecciones de luchas pasadas, los activistas están condenados a intentar reinventar la rueda cada vez que aparece un nuevo movimiento. No culpo a ninguno de nosotr@s por este defecto; hemos estado a la defensiva durante décadas. Nuestros movimientos son pequeños y fracturados porque la clase dominante ha estado empujando en contra de lo que ganamos en las protestas de los 60 y los 70, y desmantelando los grupos que lo ganaron.

Es un mito que l@s trabajador@s sean apáticos o que estén sobornad@s para no luchar de vuelta; solo necesitamos recordarles cómo hacerlo. Millones de latinos han ayudado a elegir a Obama, y él ha deportado a más gente que cualquier presidente anterior. Cuando decimos que el Partido Demócrata es el cementerio de los movimientos sociales, es a eso a lo que nos referimos. Necesitamos construir nuestras propias organizaciones de lucha independientes, o estaremos dando vueltas sobre nosotros mismos eternamente”.